Era el año 1998 cuando se sobrevolaba una región lejana en el sur de Australia, cuando un piloto vio algo que sus ojos no podían creer: una silueta que parecía ser un hombre con un tamaño abismal, empuñando un objeto de madera o plástico encurvado.
El mayor misterio del mundo: una figura de 4 kilómetros apareció en el desierto y desapareció sin dejar rastro
El planeta está lleno de misterios, muchos aún sin resolver. Tal como el caso de una figura kilométrica que apareció y nadie pudo explicar lo que paso luego
Parecía una película de ciencia ficción, pero terminó siendo uno de los mayores misterios al rededor del mundo, ya que la figura desconcertó a los investigadores, arqueólogos y curiosos. ¿De qué se trata?
El mayor misterio del mundo: una figura de 4 kilómetros apareció en el desierto y desapareció sin dejar rastro
Conocida como “Marree Man”, este geoglifo parece sacado de otro mundo: una figura humana de 4,2 kilómetros de longitud y un perímetro de casi 28 km trazada con una precisión inhumana en un terreno completamente inhóspito.
Su forma representaba con claridad a un cazador aborigen empuñando un arma ceremonial posiblemente una lanza arrojadiza, pero nadie quiso afirmarlo, ya que en aquel momento solo había comunicaciones y faxes enviados a negocios locales y medios de comunicación afirmando que la figura era un homenaje a la cultura aborigen con fines turísticos.
La ciencia hizo de lo suyo y el primer registro satelital de la NASA demuestra que el Marree Man fue creado entre el 27 de mayo y el 12 de junio de 1998. Da a entender que quienes hicieron la figura usaron medios muy precisos, como maquinaria pesada y tecnología de posicionamiento GPS, algo para nada común en zonas tan remotas del país para lo que era esa década.
Sin embargo, algo extraño sucedió y el mayor misterio del mundo se empezó a originar: la figura comenzó a desdibujarse por la erosión del viento y las condiciones extremas del desierto.
Las teorías respecto a esta extraña figura con tamaño descomunal
Una de las teorías apunta al artista Bardius Goldberg, ya que creen que este confesó haber estado involucrado poco antes de su muerte en 2002, aunque nunca lo confirmó públicamente. Por otro lado, gracias a que se encontró una placa enterrada cerca de la cabeza del geoglifo, con una bandera de EE. UU. y símbolos olímpicos se creyó la posibilidad de que la creación estuviera en manos de personal militar estadounidense.
Otra de las hipótesis hablaban de que las compañías mineras de la zona hubieran aprovechado maquinaria disponible para hacer la obra como mensaje político o simbólico relacionado con las reclamaciones de los pueblos aborígenes sobre la tierra.
De esta forma, el Marree Man se ha convertido en algo más profundo: un símbolo del misterio, del anonimato y del poder de lo inexplicado.






