Análisis y Opinión

El largo proceso de la adopción y las incoherencias del Estado

En Mendoza, adoptar sin padres biológicos demora no más de 3 meses. Pero son niños con vínculos problemáticos con sus progenitores, lo que traba la adopción. Mientras, hay chicos que cumplen la mayoría de edad en hogares del Estado sin lograr un vínculo familiar

“¿Para qué me voy a inscribir si nunca me van a llamar?”, “es imposible adoptar”, “los vericuetos de la Justicia te terminan expulsando”, son algunas de las frases que repiten quienes, en pareja o soledad, tienen intenciones de un proyecto de familia con un hijo adoptivo.

Pero la mayoría de quienes se inscriben tienen voluntades adoptivas muy acotadas.

En la Argentina hay unas 2.500 personas inscriptas en los distintos registros como potenciales adoptantes, pero casi el 90 por ciento quiere bebés de hasta un año. Mientras, las infancias en situación de adoptabilidad tienen, en promedio, 8 años, algún problema de salud y son parte de grupos de hermanos.

Además quien adopta debe entender que ese niño lleva su historia de vida, con sus tiempos, sus particularidad y es esa familia la que se tiene que adaptar. No al revés. Un niño que ha sufrido vulneración de derechos, pérdidas familiares, abandono, tiene que rearmar su vida con desconocidos. Y esos tiempos que parecen lógicos, no son cronológicos sino subjetivos.

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La adopción es un tema complejo que requiere mayor capacidad de decisión de parte del Estado y el resto de la sociedad.

La adopción es un tema complejo que requiere mayor capacidad de decisión de parte del Estado y el resto de la sociedad.

600 chicos en hogares del Estado en Mendoza

En mi columna del domingo pasado, les conté que en Mendoza 600 chicos viven en hogares del Estado, y otros treinta pasan sus días con familias temporarias. En ambos casos se trata de niñas, niños o adolescentes institucionalizados que sufrieron la vulneración de sus derechos y por eso no pueden vivir con sus padres o con su familias primarias o extendidas.

De ese cantidad de chicos que viven en hogares, sólo 70 están en situación de adoptabilidad en Mendoza.

Esta situación de adoptabilidad es una declaración judicial mediante la cual se establece la privación a la familia biológica del niño, pero para llegar a esa instancia, primero se deben agotar ciertos requisitos que ya explicaremos.

Lograr esta condición que acerca al chico a una familia es un largo proceso legal que no se aceleró con la sanción del nuevo Código Civil y Comercial en 2015.

Por el contrario, a veces, deja atrapadas a las partes por años. Y en el camino sueños truncos: niños que crecen esperando que los quieran y parejas, matrimonios o personas que desean convertirse en padres sin éxito.

En Mendoza son pocos los niños verdaderamente huérfanos, es decir cuyos padres murieron o los abandonaron. La gran mayoría pertenece a familias desgarradas, cuyos padres están ausentes, o son abandónicos, y no pueden hacerse cargo de sus hijos porque están sumergidos en las adicciones, privados de la libertad, en la pobreza o sin las herramientas para ser más que progenitores.

Por eso no siempre es tan clara ni sencilla la línea que separa a los que no son declarados en condiciones de adoptabilidad de los que no, aunque permanezcan institucionalizados, algunos dolorosamente hasta los 18 años.

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Niños "a la carta” o el interés real de ser padres

Esta semana el Registro Provincial de Adopción hizo un inédito llamado a los inscriptos a interesarse por ocho grupos de hermanitos que por estos días están alojados en un hogar del Estado. Son seis grupos de dos hermanos cada uno y otros dos grupos de tres hermanitos.

En el Registro Provincial de Adopción hay 481 personas inscriptas. Y sólo el 10 por ciento de los chicos institucionalizados está en condición de adoptabilidad.

El 80 por ciento de los interesados esperan un niño recién nacido o como máximo de tres años.

Sólo el 33 por ciento de las personas inscriptas aceptaría un niño de más de siete años. Y cuando superan esa edad las posibilidades son mucho más escasas.

Mientras, el 53 por ciento sí aceptaría recibir a grupos de hermanos en su familia.

Verónica Gutiérrez, titular del RPA (Registro Provincial de Adopción) en Mendoza, contó en radio Nihuil, que “en general la expectativa es de niños de 0 a 3 años y en esta convocatoria se trata de hermanitos de la segunda infancia, es decir de 6 a 10 años”.

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Verónica Gutiérrez.

Verónica Gutiérrez.

Gutiérrez explicó que el proceso de adopción no tiene que ver con “elegir un chico a la carta”. “A través de un equipo de profesionales, psicólogos y trabajadores sociales trabajamos para que se puedan compatibilizar estas expectativas, esta visión de la vida familiar que cada uno tiene, con la realidad de los chicos. Hay diferentes alternativas para ser padres pero la adopción tiene esta realidad. Hay chicos que son más grandes y siguen siendo niños y necesitan una familia”.

La especialista explicó que tal como está plasmado en el Código Civil y Comercial es muy importante que los hermanitos dados en adopción mantengan el vínculo. “Les pedimos a las familias que puedan seguir con el vínculo, aunque sean adoptados por diferentes familias".

Como analizamos a través de estos datos, ni es fácil adoptar un niño de más de 6 años, ni grupoa de hermanos ni mucho menos cuando se trata de chicos con patologías.

El 82,3 por ciento de los inscriptos en el RPA tampoco desea adoptar un niño con enfermedades o discapacidades físicas o mentales.

“Es así, pero es importante que la gente sepa que cuando hablamos de discapacidad se trata de un niño que usa un audífono, tiene un retraso mental o madurativo. Por eso siempre se les pregunta cuáles son sus expectativas “ explicó Gutiérrez.

El largo proceso camino de la adopción. Distintas situaciones

Para que un niño llegue al proceso de adopción previo tiene que haber pasado por otras etapas. Ser declarado en situación de adoptabilidad, pasar por la guarda preadoptiva que ya es parte del proceso de adopción y que puede durar hasta 6 meses. Y luego viene el proceso de adopción definitivo que dura un par de meses si todo va bien. Si hay entendimiento entre el niño y los interesados.

Pero no todas la situaciones se resuelven con tanta rapidez.

Por eso le consultamos al doctor Carlos Neirotti, Juez de Familia, de la Primera Circunscripción Judicial las distintas situaciones que se dan para llegar a la adopción.

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El juez Neirotti.

El juez Neirotti.

Caso 1

Nos explicó que hay casos donde una mujer está por dar a luz o ya dio y manifiesta en un efector público o privado su intención de otorgar en adopción al niño al momento del nacimiento. Cuando el bebé nace se lo separa de la mujer y un equipo de profesionales de la Dirección de Protección de Derechos del Niño, aborda la situación con una medida de protección. A los 45 días esa mujer tiene que ratificar, según la ley, o no su voluntad de dar en adopción al niño. Si la ratifica el niño automáticamente es declarado en situación de adoptabilidad, se arma el expediente judicial y se convoca a quien dé con el perfil en el RPA. Ese proceso es rápido, es linea, pero es el más excepcional.

Caso 2

Si aparece el padre, una abuela, tía, de ese niño, la Justicia debe darle participación en el proceso ya que se busca que alguien de la familia extensa pueda hacerse cargo de la criatura. Y ahí se alargan los tiempos.

Caso 3

Otro camino es cuando un niño de cualquier edad, está bajo una medida de protección excepcional porque intervino el ETI (Equipo Técnico Interdisciplinario) porque hubo una vulneración de derechos. Ese proceso dura de 3 a 6 meses. Los profesionales sociales ya estudiaron todo el círculo del chico, y supongamos que no hay ninguna alternativa para que vuelva con la familia nuclear o extensa, entonces el mismo ETI pide al juez el trámite o juicio de adoptabilidad.

Mientras tanto los chicos permanecen alojados en un hogar del Estado o en un familia temporaria.

“Son niños de distintas edades, muchas veces adolescentes con edad avanzada, hay grupos de hermanos”, explicó Neirotti.

La justicia tiene como máximo hasta 6 meses para restablecer los lazos con la familia de origen. Si no se logra, se inicia el tramite de adopción.

Caso 4

El doctor Neirotti explicó que en los términos del CCyC se prevén plazos cortos para la adopción, pero cuando existen los padres biológicos “siempre hay que respetar el debido derecho de defensa de los progenitores.

Por lo tanto se van demorando los juicios, ya que los padres a veces se oponen, apelan la medida y hay que esperar sentencia definitiva de la Cámara de Apelaciones, que es quien confirma la adoptabilidad del o lo niños o no, y aquí ya pasó más de un año y el niño sigue en un hogar del Estado o en un familia temporaria”.

El primer derecho es el Interés Supremo del niño a vivir en una familia sin maltrato, sin violencia. Intentamos ubicarlo en otra familia pero este proceso requiere el respeto de otro derecho: es el derecho de los padres a participar en el proceso de defensa de ellos. Y eso va demorando los tiempos El primer derecho es el Interés Supremo del niño a vivir en una familia sin maltrato, sin violencia. Intentamos ubicarlo en otra familia pero este proceso requiere el respeto de otro derecho: es el derecho de los padres a participar en el proceso de defensa de ellos. Y eso va demorando los tiempos

Caso 5: Inconstitucionalidad del artículo 611 del CCyC

Otro caso es cuando los padres biológicos deciden que el niño lo cuide alguien que no es del entorno familiar.

“En general el Código nuevo prohíbe darle el niño a alguien que no es familiar, para evitar que estas guardas se conviertan en antecedentes de pedidos de adopción y sean entregas directas” explicó el juez Neirotti, quien dijo que desde ese punto de vista es una buena medida que estableció el nuevo Código.

Pero hay casos donde el Estado actuó mal. Casos donde el propio ETI permite que un niño sea entregado por la madre a personas conocidas como amigos no familiares. “Es un problema de incoherencia del Estado. Pone al niño en una familia, se genera vínculos afectivos y resulta que después te dice que legalmente ellos no pueden adoptar. No debería ser así”, admite Neirotti.

El camino es plantear la inconstitucionalidad del artículo 611. A lo largo y ancho de la Argentina es el artículo que más inconstitucionalidad ha recibido desde la sanción del código nuevo. Tiene que ver con dos cosas: evitar la entrega directa, si esto es producto de un ilícito penal, apropiación, etcétera, se mantiene lo que dice el artículo; ahora si no es así, si el propio Estado ha consentido en entregar al niño a una familia que no está en el Registro Provincial de Adopción, no es familia temporaria, no es familia extensa, y hoy que esa gente es el centro de vida del niño, te lo saca, porque la ley te dice que no podés dar en guarda a ese niño. Hay que plantear la insconstitucionalidad en contra del accionar del Estado” dijo contundente el Juez de Familia Neirotti.

Niños "paquetes": cuando los adoptantes devuelven al niño

Una vez que el niño, niña o adolescente está en situación de adoptabilidad comienzan las vinculaciones con un pretenso adoptante que provee el RPA que sea más o menos compatible con el perfil del niño en edad, sexo, entre otros requerimientos.

Si la vinculación funciona en 15 o 20 días se inicia el trámite de guarda preadoptiva que dura 6 meses y es un proceso de adaptación mutua. Si sortean esta etapa ambas partes comienza el juicio de adopción definitiva.

¿Pero qué pasa si el proceso de guarda preadoptiva no funciona?

Literalmente devuelven al niño. Desisten del proceso de adopción. Y los pretensos adoptantes tienen derecho a decir que no quieren a ese niño. Porque a veces lo pretendido no condice con lo que es en la práctica o con la realidad cuando el chico llega a la casa. Se cree que que tener un niño de 8 o 9 años con un historia de vida va a ser fácil y a veces no lo es. Como no hay adaptación se desiste del proceso. Y el niño vuelve a estar institucionalizado o con una familia temporaria”, detallo el Juez Neirotti.

Trámites ordenados pero no ágiles

Una vez que repasamos las posibles situaciones para que un niño sea dado en adopción, se infiere que los trámites siguen siendo demorosos. Por eso cuando le preguntamos al juez Neirotti si luego de la sanción en 2015 del nuevo CCyC se agilizaron los tiempo no dudó en decir que no.

“Se ordenaron los trámites, pero no se agilizaron. Están más claros. Pero no más rápidos. Una cosa fundamental que sí o sí se debe respetar, es el derecho de defensa de los padres biológicos y eso nos demora mucho. Hay padres abandónicos, privados de la libertad, todas situaciones difíciles, que uno va a advirtiendo que evidentemente que no van a tener buen resultado, pero sí o sí son derechos constitucionales que hay que respetar”.

Entonces ¿Hay dilación en el proceso judicial?, le consultamos al magistrado.

“Yo soy parte del proceso judicial y siempre se está abogando porque se apuren los tiempos. Y a veces no lo podemos apurar de prepo o de manera arbitraria, tenemos que respetar ciertos pasos legales. El derecho de defensa de los padres biológicos es fundamental, no podemos vulnerarlos y eso hace volver todo a foja cero”

Mitos y tabúes en la adopción

En definitiva, la adopción en el país aún se encuentra atravesada por mitos y tabúes; por ejemplo, se cree que es necesario estar en un matrimonio, tener casa propia o un buen salario. Para nada.

Sin embargo, los requisitos principales son más sencillos: DNI, certificado de antecedentes penales, ser mayor de 25 años, asistir a un curso informativo antes de la inscripción y detallar cuál es el proyecto adoptivo. Y por sobre toda las cosas, tener el corazón abierto a recibir a un niño con su propia historia que deber ser respetada, y ayudarlo a transitar la vida con otra mirada.

Quienes deseen comunicarse con el Registro Provincial de Adopción pueden llamar al 449-5476 o ingresar al página web del Poder Judicial.

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