El ambiente de la casa que a veces cuesta mantener más limpio es la cocina por el uso que se le da diariamente. Pero con este truco casero podrás tener las hornallas siempre limpias, libres de grasa y suciedad.
¿A quién no le gusta tener la cocina siempre impecable? Para disfrutar el momento en el que nos ponemos a cocinar es importante que el espacio esté limpio tanto al inicio como al final. Pero a veces ocurre que la limpieza de las hornallas y rejillas se descuidan y con el paso del tiempo se genera una capa de quemaduras y grasas que después resultan muy difíciles de sacar.
Sin embargo, con este truco casero y muy fácil de hacer volverás a tener unas hornallas y rejillas limpias, relucientes y como nuevas. Esta solución tiene como protagonistas 2 ingredientes: bicarbonato y detergente.
El bicarbonato y el detergente es la dupla aliada de la limpieza doméstica, formando una solución limpiadora suave y eficaz que elimina hasta la suciedad más resistente. Por un lado, el bicarbonato es un abrasivo suave que desprende las partículas de comida quemada y la grasa sin arañar la superficie. Por el otro, el detergente disuelve y elimina la grasa.
►TE PUEDE INTERESAR: 5 trucos para evitar que tus ventanas transpiren en invierno
Truco casero: cómo limpiar las hornallas y que queden como nuevas
Paso a paso sobre cómo limpiar las hornallas de la cocina para que queden relucientes
- Comienza mezclando en un bowl chiquito bicarbonato y detergente en partes iguales hasta que se forme una consistencia parecida a la de la pasta de dientes. Es recomendable que sea espesa para que se adhiera y a su vez pueda extenderse bien.
- Aplica en las hornallas y rejillas la pasta con una esponja o un cepillo. Cubre todas las zonas y en especial las esquinas y hendiduras donde generalmente se junta mayor suciedad.
- Desarma la cocina, sacando las rejillas y partes de las hornallas y ponelas con cuidado dentro de una bolsa de plástico que luego cerrarás bien herméticamente. La bolsa ayudará a crear un ambiente interno que provocará mayor eficacia, aflojando la suciedad y haciendo que sea más fácil de quitar.
- Espera y deja actuar por tres o cuatro horas. En caso de que las hornallas y rejillas estén muy sucias es recomendable dejarlo toda la noche.
- Cuando pase el tiempo usa esponja o un trapo empapado en agua templada para limpiar la suciedad que se haya desprendido. Si queda alguna mancha más resistente, aplica un poco más de pasta y refriega suavemente con una esponja hasta que desaparezcan los residuos.
Siguiendo este truco casero con estos sencillos pasos de mantenimiento, reducirás al mínimo la acumulación de suciedad, lo que hará que la limpieza futura sea más fácil y eficaz.
►TE PUEDE INTERESAR: ¿Cómo eliminar el sarro del inodoro rápidamente?





