Roberta DeBiasi, directora de enfermedades infecciosas del Hospital Nacional de Niños de Washington D. C, aseguró que en el último tiempo se están "recibiendo más niños con MIS-C" y "parece que un mayor porcentaje de ellos está bastante grave”. Mientras que durante la primera ola de la pandemia la mitad de niños y adolescentes con este síndrome necesitaba de la unidad de cuidados intensivos, en esta nueva ola ese grupo se encuentra entre el 80 y el 90 por ciento.
Las razones, sostuvo la especialista, no son claras. Una posibilidad, señaló, es que el aumento de casos graves esté relacionado al mayor número de contagios que se registró en Estados Unidos en el último tiempo, dado que el país tuvo un pico de infecciones por coronavirus tras las vacaciones de invierno. Aunque el temor por las nuevas variantes también está sobre la mesa, los expertos aclararon que no hay pruebas al respecto y "aún es muy pronto para especular".
Según las cifras más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos -el registro llega hasta diciembre y marca un aumento desde octubre-, este síndrome afectó a 2060 niños y adolescentes en 48 estados, Puerto Rico y el Distrito de Columbia, y causó 30 fallecimientos. Si bien la media de edad fue de 9 años, se ha detectado en bebés y hasta jóvenes de 20 años.
El problema, remarcó la directora médica de trasplantes cardíacos pediátricos e insuficiencia cardíaca avanzada en el Children’s Hospital & Medical Center de Omaha (Nebraska), Jean Ballweg, es que se desconocen los alcances de este síndrome: "En realidad no sabemos qué ocurrirá a largo plazo”, admitió.
Su hospital, afirmó Ballweg, atendió dos casos al mes entre abril y octubre (un 30 por ciento de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos), diez casos en diciembre y doce en enero (el 60% necesitó cuidados en la UCI, con respiradores).
“Claramente, parece que están más enfermos”, lamentó. “Claramente, parece que están más enfermos”, lamentó.
Según los médicos de Estados Unidos consultados por el New York Times, la mayoría de los pacientes dan positivo en las pruebas de anticuerpos contra la covid-19, lo que indica una infección previa, aunque hay muchos otros que también dan positivo en las pruebas de infección activa.
Hasta ahora, no se ha podido determinar cuáles son los factores que predisponen al síndrome. Jane Newburger, jefa asociada de asuntos académicos en el departamento de cardiología del Hospital de Niños de Boston, lidera un estudio a nivel nacional y dijo que los pacientes con obesidad y algunos niños mayores parecen estar peor.
El 69% de los casos reportados han afectado a jóvenes latinos o negros, por lo que los especialistas creen que se debe a factores socioeconómicos y de otro tipo que han expuesto de manera desproporcionada a esas comunidades al virus. Sin embargo, indicó Ballweg, el hospital de Omaha que recibió en un principio a hijos de madres y padres latinos que trabajaban en las empacadoras de carne ahora “está viendo la llegada de un espectro mucho más amplio que incluye todos los orígenes étnicos”.
Algunos profesionales de la salud aseguraron que se están aplicando tratamientos eficaces que, además de esteroides, inmunoglobulina y anticoagulantes, pueden incluir medicamentos para la presión arterial, un inmunomodulador llamado anakinra y oxígeno suplementario.