El origen de una enfermedad mortal generó dudas entre la comunidad médica internacional durante las últimas semanas. La ciencia analiza las diferentes alternativas sobre el inicio de un brote de hantavirus que afectó a los pasajeros del cruceros MV Hondius.
Las sospechas iniciales apuntaron a la ciudad de Ushuaia, el punto de partida del viaje, pero los datos actuales contradicen esa posibilidad. El primer paciente falleció a bordo y las investigaciones posteriores revelaron datos contradictorios sobre las zonas donde contrajo la afección.
Los investigadores descartaron que el contagio ocurriera en el extremo sur del continente americano, dado que en esa región no existen registros previos de la presencia de la enfermedad.
Además, las capturas de roedores en los basurales locales no mostraron rastros de los animales transmisores. Por este motivo, el personal médico reorientó la investigación hacia el recorrido terrestre previo que realizó la pareja afectada. El análisis de las imágenes de aves y los registros de las fronteras permitieron reconstruir el itinerario completo por diferentes provincias.
Nuevas hipótesis de la ciencia
Los análisis genéticos de las muestras obtenidas del pasaje indicaron una coincidencia con cepas identificadas hace años en la provincia de Neuquén. Esta zona posee antecedentes de la variante del virus y limita con la región chilena de la Araucanía, donde también se detectaron roedores portadores.
La pareja transitó por estos sectores semanas antes de abordar la embarcación, lo que plantea interrogantes sobre el tiempo de desarrollo del patógeno.
Una de las alternativas viables contempla la posibilidad de que un ratón ingresara al vehículo recreativo de los viajeros durante su trayecto. Esta situación resulta habitual en la zona con la llegada del invierno, época en la que los animales buscan alimento.
Los expertos examinaron el rodado en Uruguay sin encontrar restos biológicos, aunque mantuvieron los estudios sobre el caso para verificar los plazos de incubación.






