ver más
Salud reproductiva

El embarazo adolescente cayó 71% en Mendoza en la última década

Los nacimientos de madres menores de 20 pasaron de 5.491 en 2014 a 1.565 en 2024. Educación y acceso a los métodos anticonceptivos explican la baja

Editado por Paola Alé
ale.paola@diariouno.com.ar

Mientras en Buenos Aires un caso extremo volvió a poner el foco en el embarazo adolescente -una chica de 15 años que dio a luz sola en su casa y aseguró haberse guiado con inteligencia artificial, un punto que no está confirmado- en Mendoza los datos muestran otra tendencia.

En la última década, la cantidad de nacimientos de madres adolescentes cayó de manera sostenida. Las cifras oficiales reflejan una reducción del 71% entre 2014 y 2024.

El embarazo adolescente y una baja continua en los últimos diez años

Embarazo adolescente.jpg

Mientras en el 2014 nacieron 5491 de chicas de entre 15 años -o menos- y 19 años, en el 2024, este número disminuyó a 1565 nacimientos.

Si se suman los nacimientos de madres menores de 15 años y de entre 15 y 19, el cambio es claro. En 2014, en Mendoza se registraron 5.491 embarazos adolescentes. Diez años después, en 2024, fueron 1.565.

La diferencia equivale a una caída del 71%. El descenso fue progresivo. En 2015 ya se observaba una baja, que se profundizó a partir de 2018. Ese año hubo 3.370 nacimientos; en 2019 bajaron a 2.672 y en 2020 a 1.942.

Desde entonces, los registros se mantienen por debajo de los 2.000 casos anuales. En 2021 fueron 1.716, en 2022, 1.594, en 2023, 1.552 y en 2024, 1.565, lo que muestra una desaceleración de la caída en los últimos años.

En el grupo de menores de 15 años, la tendencia también es descendente: pasó de 130 nacimientos en 2014 a 31 en 2024.

Los motivos por los que ha disminuido el embarazo adolescente

Para la directora de Salud Sexual y Reproductiva, Natalia Courtis, la caída de los embarazos adolescentes responde a varios factores que se fueron consolidando en el tiempo. Entre ellos, mencionó la educación sexual, el acceso a la información y los cambios en los proyectos de vida de las adolescentes.

“La adolescencia de hoy no es la misma de hace diez años”, explicó. En ese sentido, señaló que hay más información disponible y mayor predisposición a consultar en el sistema de salud.

También cambió el rol de las familias. “Las madres acompañan más a sus hijas a las consultas, algo que antes no pasaba”, indicó. A la vez, recordó que las adolescentes pueden acceder a métodos anticonceptivos sin necesidad de ir con un adulto.

Otro punto clave es la disponibilidad de métodos anticonceptivos, en especial los de larga duración (LARC) como los implantes. A eso se suma la anticoncepción de emergencia y la entrega gratuita de preservativos en centros de salud.

Cómo han impactado las políticas de salud pública

Según Courtis, las políticas públicas específicas para disminuir la cantidad de embarazos adolescentes también tuvieron impacto, junto con lo que definió como un mayor empoderamiento de las jóvenes a la hora de decidir sobre su maternidad.

En ese contexto, el caso de Quilmes aparece como una situación fuera de la tendencia. La adolescente que dio a luz sola en su casa dijo haberse guiado con inteligencia artificial, aunque ese dato no fue confirmado por fuentes oficiales.

Más allá de ese punto, el episodio refleja una situación sin controles ni acompañamiento. Es el tipo de situaciones que la información, la educación sexual y el acceso a la salud tratan de evitar.

MÁS LEÍDAS