La representante legal de la suboficial del Regimiento de Infantería de Montaña 11 -RIM11- Hebe Aguilera, quien denunciara a principios de agosto a un superior ante la Oficina de Género del Ejército Argentino por maltrato y violencia de género, informó que lejos de solucionarse el problema, "este se ha agravado y ahora quieren destinarla al Memorial de la Bandera de Los Andes", en nuestra capital, mientras ella vive en Tupungato con su hijo.
La abogada de la oficial del Ejército que denunció maltrato sostiene que será trasladada a otro puesto
María Florencia Fiadino patrocina a la sargento primera del Ejército Argentino Hebe Gabriela Aguilera informó que ha ampliado la denuncia debido a que "hechos que a continuación expondré y que han aumentado los diversos perjuicios sufridos por mi representada".
Luego de un entredicho entre la mencionada Aguilera y el suboficial mayor Ítalo Ramón Cattaneo, en noviembre del 2021, la tupungatina comenzó a sufrir acoso laboral, no sólo de su superior, sino también, y a instancias de éste, del resto de sus compañeros del RIM 11 de Tupungato. Debido a esto, la mujer presentó un cuadro de estrés laboral e hipotiroidismo.
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Desestimación de la denuncia y traslado
"Inicialmente, el día 14 de octubre, para evitar el contacto con Cattaneo, a mi representada se la destinó a un nuevo puesto, que es la parte de archivo dentro del regimiento (RIM11), y comenzó en su nuevo destino el pasado 17. Esta semana le comunicaron que el Jefe de Regimiento (teniente coronel Juan Carlos Palacios) había llegado a una resolución respecto a la investigación por la denuncia realizada, y era que no había ninguna falta disciplinaria alguna por parte de Cattaneo, por lo cuál no le cabía sanción alguna, y que se iba a disponer el traslado de ella (Aguilera) al Memorial de la Bandera (Casa de Gobierno, en Mendoza)", explicó Fiadino.
"En esa misma entrevista le dijeron -de forma verbal- que tenía que firmar un acta, donde ella se compromete a que no va a poner ningún tipo de objeción respecto al horario laboral de su nuevo puesto y que se tendrá que trasladar por sus propios medios. También tenía que hacerse responsable de dejar a su hijo sólo debido a este traslado", continuó explicando la abogada, y agregó: "Obviamente que ella no aceptó y cuestionó las cláusulas del compromiso".
Posteriormente la notificaron a Aguilera ya de forma escrita, y sacando la cláusula referida a su hijo, y se había dispuesto que va a seguir conservando la casa que se le asigna en el barrio militar, al pertenecer a la fuerza, donde pagan un canon locativo sumamente inferior al del mercado civil, como incentivo para que aceptara las otras condiciones de traslado. En este caso, Aguilera se negó también a aceptar estas condiciones y firmar el acta, en particular por no poder comprometerse a trasladarse a más de una hora de viaje por sus propios medios y luego no cumplir por falta de movilidad.
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Todo sigue igual pese a lo denunciado
Tras esta negativa de firmar ese acta, se le dijo a la militar que entonces iba a tener que seguir trabajando en el archivo del mismo cuartel, donde no tendrá que seguir teniendo contacto con Cattaneo.
Según Fiadino, "Ella comenzó a sentirse muy mal, y para colmo la llamaron desde Buenos Aires, la jefa del Departamento de Género del Estado Mayor General del Ejército, la teniente coronel Perdomo, diciéndole que la trabajadora social María Victoria Foscaldi quería hablar con ella, para acompañarla y saber cómo está. Esto le sonó muy raro a mi representada, ya que desde un primer momento jamás había recibido acompañamiento alguno".
La mencionada entrevista, finalmente se concretó "el día 26 de octubre, de manera virtual. Y para sorpresa de mi patrocinada, en la entrevista no estaba la trabajadora social sola sino con la teniente coronel Perdomo. Que ella fue quien lideró la conversación volviéndola a revictimizar, pidiéndole que contara de nuevo lo ya relatado en la denuncia y dejándole en claro que si quería que lo denunciado tuviera otro tipo de fuerza debía hacer una presentación judicial", relató la abogada.
Finalmente Fiadino expresó que "en una situación normal debería haberse dispuesto el traslado sin ninguno tipo de condicionamiento, y por su capacidad y su especialidad mantenerla en el área de Ceremonial y Protocolo, y que por todo lo expuesto es que solicito que se tenga presente lo manifestado y reitero se actúe en consecuencia, todo ello en aras de salvaguardar la integridad psicofísica de la señora Gabriel Hebe Aguilera", concluyó.






