Existen una gran cantidad de fenómenos en todo el mundo y no muchos conocen el hermoso desierto florido que ocurre en Atacama, Chile. A continuación te contaremos la razón por la que se forma este fenómeno y las medidas que se deben tomar para preservar este hermoso lugar.
Un hermoso desierto
Como lo menciona CONAF (2010), lo que caracteriza al fenómeno de Chile, es que sus lluvias son eventuales y con una frecuencia poco estable. Además, las especies requieren menos agua para desarrollarse.
Estos fenómenos suceden cuando las condiciones climáticas cambian y se presentan lluvias inusuales. Generalmente, se relaciona con el ENOS (Evento Niño Oscilación del Sur) donde el aumento de las temperaturas en las corrientes marinas cercanas a la costa generan una mayor evaporación.
Lo que produce estas precipitaciones inusuales, las cuales, originan la aparición de una gran diversidad de flores debido a la germinación de muchas semillas y bulbos que han permanecido latentes bajo el suelo.
En Chile, tiene su máximo desarrollo en la Región de Atacama entre Copiapó y Vallenar, tanto en la costa como en la zona interior, entre los meses de septiembre y noviembre; pero abarca una zona más amplia considerando los Oasis de niebla en costa de Tarapacá.
Cuándo ocurre este fenómeno
Es un fenómeno natural que solo se activa con una precisa combinación de lluvia y frío.
Para que este fenómeno deslumbre en el norte de Chile, deben caer entre 15 y 30 milímetros de agua, principalmente entre junio y julio. Pero no basta con mojar la tierra, también es clave acumular las horas de frío necesarias para despertar las semillas dormidas bajo el suelo más árido del mundo.
En 2024, las lluvias otoñales en la zona de Huasco, Región de Atacama, sorprendieron con una floración anticipada, tiñendo el desierto de colores y atrayendo a cientos de visitantes y fotógrafos.






