En ese marco, el Stratolaunch ostenta el récord del avión con mayor envergadura jamás construido, convirtiéndose en una de las aeronaves más impresionantes de la historia de la aviación moderna.
El avión más grande del mundo transportó un vehículo hipersónico entre las alas
Desarrollado en Estados Unidos, este avión fue concebido para servir como plataforma aérea de lanzamiento de cohetes, una función inédita a esta escala. Diseñado durante la década de 2010 por la empresa Stratolaunch Systems, fundada por el cofundador de Microsoft, Paul G. Allen. Su objetivo principal era lanzar vehículos espaciales desde gran altitud, reduciendo costos y aumentando la flexibilidad de las misiones espaciales.
El primer vuelo de este avión tuvo lugar el 13 de abril de 2019, marcando un hito en la aviación. A diferencia de los aviones de carga tradicionales, su diseño prioriza la estabilidad, la resistencia estructural y la capacidad de operar como una plataforma de lanzamiento aérea.
Su velocidad de crucero se sitúa alrededor de los 740 km/h, mientras que su autonomía le permite realizar misiones de largo alcance desde pistas convencionales adaptadas. Tras el fallecimiento de Paul Allen, el proyecto atravesó cambios, pero el avión continúa siendo utilizada para pruebas y misiones relacionadas con el lanzamiento de vehículos hipersónicos y espaciales.
¿Cómo es el avión con mayor envergadura del mundo?
La principal característica que distingue este avión es su colosal envergadura de 117 metros, la mayor jamás alcanzada, superando ampliamente cualquier otro modelo en el mundo. Su diseño de doble fuselaje le permite sostener y liberar cohetes desde el centro del ala, una solución de ingeniería única en su tipo.
El avión tiene una longitud aproximada de 73 metros y una altura cercana a los 15 metros. Según El País, está impulsado por seis motores turbofán Pratt & Whitney PW4056, los mismos utilizados en los Boeing 747, lo que le otorga la potencia necesaria para elevar su enorme estructura.
Aunque su peso máximo al despegue ronda las 590 toneladas, el Stratolaunch no fue concebido para transportar cargas convencionales, sino para elevar vehículos espaciales de hasta 250 toneladas y liberarlos en pleno vuelo. Esta capacidad posiciona al avión como una pieza clave en el desarrollo de nuevas tecnologías aeroespaciales.






