Hay aves capaces de recorrer miles de kilómetros durante sus migraciones, pero pocas llevan la resistencia al límite como la aguja colipinta (Limosa lapponica). Esta especie pájaro puede atravesar océanos enteros en un único vuelo y, en uno de los casos registrados, un ejemplar recorrió 13.560 kilómetros sin detenerse.
El ave que voló 13.560 kilómetros sin detenerse: pasó 11 días sobre el océano y rompió récord de vuelo más largo
La aguja colipinta, un ave capaz de volar 13.560 kilómetros sin escalas, es un asombroso ejemplo de resistencia en el reino animal.

La hazaña ocurrió durante la migración de una aguja colipinta que partió de Alaska rumbo a Nueva Zelanda. El viaje duró aproximadamente 11 días y una hora, durante los cuales el ave permaneció en el aire sin aterrizar para alimentarse, beber o descansar.
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El ave fue marcada como cría en Alaska durante el verano del hemisferio norte con un chip GPS de seguimiento y un diminuto panel solar que permitió a un equipo internacional de investigación seguir su primera migración anual a través del Océano Pacífico, dijo el coordinador de BirdLife Tasmania, Eric Woehler. Como el ave era tan joven, se desconocía su sexo.
De unos cinco meses de edad, salió del suroeste de Alaska, en el delta del Yukón-Kuskokwim, el 13 de octubre del 2022 y tocó tierra 11 días después en la bahía de Ansons, en el extremo noreste de la isla de Tasmania, el 24 de octubre, según datos del Instituto Max Planck de Ornitología de Alemania. El pájaro comenzó a dirigirse hacia el suroeste, hacia Japón, y luego giró hacia el sureste sobre las islas Aleutianas de Alaska, según un mapa publicado por el Centro de Aves Costeras Pukorokoro Miranda de Nueva Zelanda.
Recorrió 13.560 kilómetros sin aterrizar: el viaje de 11 días que convirtió a un ave joven en récord mundial
Para un animal que apenas pesa unos cientos de gramos, atravesar semejante distancia supone un desafío extremo. Durante más de una semana debe gastar las reservas energéticas acumuladas antes de comenzar la migración.
La aguja colipinta pertenece a un grupo de aves playeras conocidas por realizar algunas de las migraciones más impresionantes del planeta. Cada año, estas aves se desplazan entre las zonas de reproducción del hemisferio norte y las regiones donde pasan el invierno en el hemisferio sur.
Pero lo más sorprendente ocurre antes de que emprendan el viaje. Para prepararse, estas aves aumentan considerablemente sus reservas de grasa, que funcionan como combustible durante el trayecto. Al mismo tiempo, su organismo realiza cambios que permiten reducir el peso que deberán transportar durante miles de kilómetros.
Entre esos cambios se encuentra la reducción temporal de algunos órganos internos relacionados con la alimentación, como el estómago y el hígado. Una vez que llegan a destino y vuelven a alimentarse con normalidad, estos órganos recuperan su tamaño.
La estrategia tiene una explicación sencilla, cada gramo cuenta. Cuanto menor sea el peso que el ave debe mantener en el aire, menor será también la energía necesaria para completar el viaje.
En pocas palabras
- Ave récord: Una aguja colipinta realizó el vuelo más largo registrado, cubriendo 13.560 kilómetros sin escalas desde Alaska a Nueva Zelanda.
- Adaptaciones extremas: Estas aves aumentan sus reservas de grasa y reducen temporalmente órganos internos para optimizar su peso y energía durante la migración.
- Viaje épico: El ejemplar, monitoreado con GPS, tardó 11 días en completar su travesía oceánica, demostrando una resistencia asombrosa.