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Por reconocer a Guaidó como presidente

El Ejército venezolano humilla y ridiculiza a un oficial disidente

Un ejército que se rotula como “bolivariano” debería mantener, especialmente en momentos de crisis, la disciplina y sobre todo la férrea ética delegada por el mencionado Simón Bolívar, principal libertador de América de Sur, junto a nuestro José de San Martín. Sin embargo, además de los atendibles castigos reglamentarios, por desconocer al presidente Nicolás Maduro y proclamarse a favor de Juan Guaidó, el mayor venezolano disidente Carlos Roso Romero fue humillado y ridiculizado por su superior en Táchira, según se supo esta semana.

El coronel  del Ejército de Venezuela, José Esteban Naranjo Arrieche, máxima autoridad del Centro Nacional de Adiestramiento de Combate, con asiento en la ciudad de Táchira, encabezó un acto para degradar al mayor Carlos Enrique Roso Romero, quien era el segundo al mando en esa unidad militar, y no se le ocurrió mejor idea que ordenarle a un soldado que se disfrazara de prostitutarepresentara al mayor en el evento, frente a la tropa del Fuerte Kinimarí.

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El mayor disidente Roso Romero fue uno de los oficiales activos de mayor rango que reconoció a Juan Guaidó Márquez como presidente y comandante en jefe de la Fuerza Armada, desairando así a Nicolás Maduro, apoyado por la superioridad jerárquica del ejercito venezolano. El oficial fue, junto a cientos de militares, uno de los que tuvo que pasar a territorio colombiano.

El mayor Roso Romero debía presentarse a su unidad militar el 26 de febrero, pero pasó a territorio colombiano el 24 de febrero y esto se supo públicamente el 25.

Declarado traidor

Ante la deserción del coronel, su superior le notificó lo sucedido a los generales de División. El texto decía: "Se reunió a todo el Personal Militar del Centro de Adiestramiento de Combate con la finalidad de informar la situación del mencionado Oficial Superior, donde se puso en alerta evitar comunicación, contacto o fuga de información con el mismo. Asimismo, informar en tiempo real cualquier mensaje, llamada, WhatsApp, correo, Twitter u otro que pudiese tener mencionado traidor con algún integrante de la Unidad".

El verdadero acto de degradación

La degradación de un oficial, según el Reglamento de Ceremonial y Protocolo Militar -artículo 71- señala: "Para ejecutar la pena de degradación de un Oficial o Sub-Oficiales Profesional de Carrera, formarán las Unidades de la Guarnición con armas, Bandera Nacional y Estandarte. Ya formadas las tropas, el reo en uniforme N° 1 será ubicado dando el frente a la Bandera Nacional, el Comandante ordenará tocar "atención" y el Oficial de Personal dará lectura a la sentencia del tribunal militar, por la cual se degrada".

Luego el mismo Comandante ordenará el toque de Oración y, al finalizar este, pronunciará en alta voz la siguiente frase: "El delincuente se ha hecho indigno de pertenecer a las Fuerzas Armadas. Por lo tanto, de acuerdo a la sentencia que se acaba de leer, se procederá a su degradación".

Acto seguido, un oficial o suboficial profesional de carrera, según el caso, de igual o superior grado, lo despojará de su sable, condecoraciones nacionales e insignias de grado, los cuales entregará a un ayudante. Terminada la degradación, el reo será devuelto a su prisión con la escolta correspondiente, finaliza el texto de la reglamentación castrense venezolana.

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