El secretario de Extensión y Vinculación de la UNCUYO muestra un panorama promisorio para el desarrollo humano a través de herramientas económicas novedosas y que señalan un futuro sustentable.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU es uno de los acuerdos globales más ambiciosos y trascendentales en la historia reciente. La agenda, con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como eje central, es una guía para abordar los desafíos mundiales más acuciantes como lo son acabar con la pobreza y promover la prosperidad económica, la inclusión social, la sostenibilidad medioambiental, la paz y el buen gobierno para todos los pueblos para el 2030.
En este contexto, Argentina fue sede del IV Encuentro Latinoamericano y II Encuentro Global+B, un espacio de reflexión y diálogo entre diferentes actores económicos, sociales y políticos que consideran que una nueva economía es posible.
Para esta edición, se eligió a Mendoza como sede. La elección se debió a que nuestra provincia posee un ecosistema social conformado por actores del mundo de la economía, el gobierno y la academia comprometidos en crear valor social, ambiental y económico, en fomentar el desarrollo de empresas con triple impacto y en consolidarse como una economía más equitativa y sustentable.
Unas 1350 personas de más de 30 países pasaron por este encuentro que reunió a líderes políticos, sociales y empresarios, y que tuvo lugar en el complejo de Naves de la Ciudad de Mendoza.
Los expositores y el trabajo colaborativo realizado durante los tres días nos marcan ejes que nos servirán de guía para el futuro. En primer lugar, la aceptación de que vivimos en un mundo disruptivo, en cual hay muchos problemas no resueltos, pero a la vez existen oportunidades para mejorar. Estas oportunidades se basan en dos pilares: creatividad y acción. Pero esta acción debe ser colectiva yconsciente, una acción consciente para reformular el sistema económico y social, con el fin de generar un mundo más equitativo y sustentable.
