El sistema educativo de Tabasco, México, se encuentra bajo la lupa tras la difusión masiva de un video que muestra a una docente y a un alumno a los besos dentro de las instalaciones de una escuela. El video provocó reacciones de todo tipo, sobre todo de rechazo.
El hecho, que rápidamente escaló a nivel internacional a través de plataformas como TikTok y X (ex Twitter), ha encendido las alarmas sobre los protocolos de conducta y la responsabilidad de los adultos frente a menores de edad o estudiantes a su cargo.
Docente y alumno, a los besos: el caso que sorprende
Aunque la identidad de los protagonistas se ha mantenido bajo resguardo en los informes oficiales iniciales, se sabe que el suceso ocurrió en un centro de educación media superior. En el registro audiovisual, captado aparentemente por otros estudiantes, se observa a la docente en una actitud cercana que culmina en un beso con el joven.
La reacción en la comunidad educativa fue inmediata. Mientras que algunos sectores en redes sociales lo tomaron con ligereza, la Secretaría de Educación de Tabasco (SETAB) y la dirección del plantel han tomado una postura estricta, iniciando un proceso administrativo para deslindar responsabilidades.
Implicancias éticas y legales por el beso entre la docente y el alumno
El caso de la docente y el alumno no solo se limita a un "escándalo viral", sino que toca puntos críticos de la normativa docente:
- Violación de los Códigos de Ética: los reglamentos escolares prohíben estrictamente cualquier tipo de relación sentimental o conducta afectiva inapropiada entre el personal docente y el alumnado, debido a la asimetría de poder.
- Posibles sanciones: fuentes cercanas a la investigación indican que la docente podría enfrentar desde una suspensión temporal hasta la inhabilitación definitiva de su cargo.
- Protección del alumno: se investiga si el estudiante es menor de edad, lo cual agravaría significativamente la situación legal de la docente, pudiendo derivar en denuncias penales por estupro o abuso de autoridad.
"El aula debe ser un espacio seguro y de respeto. Cualquier conducta que rompa la barrera profesional entre docente y alumno es inaceptable y será sancionada conforme a la ley", señalaron fuentes vinculadas a la educación estatal.
El debate en las redes
El caso ha dividido opiniones en el ámbito digital. Por un lado, están quienes exigen un castigo ejemplar para la docente, argumentando que su rol es el de guiar y proteger; por otro, han surgido comentarios que minimizan el hecho, lo cual ha sido duramente criticado por especialistas en psicología educativa, quienes advierten sobre la normalización de conductas inapropiadas en las escuelas.
Por el momento, las clases en el plantel continúan, pero bajo un clima de hermetismo y tensión, mientras se espera la resolución final del consejo escolar y las autoridades ministeriales.





