Durante 6 años, la vida de Agustina Palma estuvo organizada alrededor de una prioridad: cuidar a su hija menor. Cassandra nació con una grave malformación intestinal, atravesó un complejo proceso médico y debió someterse a 63 cirugías. Su mamá estuvo a su lado en cada etapa, aprendió los cuidados que necesitaba y dejó su trabajo en un segundo plano. Hoy, a los 34 años, siente que llegó el momento de recuperar también su propia autonomía.
Después de 5 años al cuidado de su hija enferma, una mamá busca trabajo para mantener a sus cuatro hijos
Agustina Palma tiene 4 hijos y experiencia laboral. Durante 6 años acompañó a su hija menor, quien tiene una malformación intestinal y atravesó 63 cirugías

Agustina pasó años cuidando a Cassandra por una grave enfermedad. Hoy está dispuesta a salir a trabajar.
Fotos: gentilezaAgustina es mamá de 4 niños y busca trabajo de manera urgente. Tiene disponibilidad horaria full time y experiencia en distintos rubros, entre ellos atención al público, manejo de caja y stock, gastronomía, limpieza y tareas generales. Antes de alejarse del mercado laboral, trabajó como ayudante de cocina, bachera, moza y en la elaboración de panificados para rotiserías, además de realizar tareas de cierre de locales.
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Pero hace 6 años, cuando nació Cassandra, su realidad cambió por completo.
La necesidad de trabajar y una hija enferma
La pequeña llegó al mundo con gastrosquisis compleja, una malformación abdominal congénita en la que parte del intestino se desarrolla fuera de la cavidad abdominal. Su cuadro presentó complicaciones que requirieron un tratamiento médico de gran complejidad desde sus primeros días de vida.
Como consecuencia de la enfermedad, Cassandra debió atravesar una resección del 70 % de su intestino y quedó con síndrome de intestino ultracorto. Durante años necesitó alimentación parenteral para recibir los nutrientes indispensables para su crecimiento.
Su historia clínica y el seguimiento de su evolución se encuentran registrados en el Hospital Pediátrico Dr. Humberto Notti. Además, cuenta con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Fueron años de tratamientos, internaciones, intervenciones quirúrgicas y controles permanentes. En total, Cassandra atravesó 63 cirugías y necesitó la atención de distintos profesionales de la salud.
En ese camino, Agustina se convirtió en una presencia indispensable. No se limitó a acompañar a su hija a las consultas médicas, sino que también aprendió, bajo las indicaciones del equipo de salud, diferentes procedimientos y cuidados que Cassandra necesitaba para atravesar su enfermedad.
Agustina, una mamá que tiene experiencia en distintos trabajos
Entre ellos, la colocación de inyecciones, las curaciones de heridas, la manipulación y el cuidado del catéter central, los cambios de alimentación parenteral y el manejo de la bomba de infusión. También aprendió sobre la colocación, manipulación y extracción de la sonda nasogástrica, además de las tareas de higiene y los cuidados generales de pacientes con necesidades similares.
Mientras Cassandra necesitaba de su atención permanente, la vida laboral de Agustina quedó en pausa. Durante 6 años, su prioridad fue acompañar a su hija en un proceso que exigió tiempo, dedicación y una enorme capacidad de adaptación.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la evolución de la pequeña comenzó a abrir una nueva etapa.
Contra muchos pronósticos, Cassandra logró descomplejizar su cuadro, abandonar la alimentación parenteral y alcanzar progresivamente una mayor autonomía. Actualmente tiene 6 años, está escolarizada, no tiene ningún catéter y lleva dos años sin requerir intervenciones quirúrgicas.
Esa evolución representa un cambio importante para toda la familia y, especialmente, para Agustina, que ahora puede comenzar a pensar nuevamente en su futuro laboral. Necesita entonces un trabajo.
“Hoy, gracias a la evolución y autonomía que Cassandra logró alcanzar, también siento que llegó el momento de recuperar mi propia autonomía”, expresa.
Lograr un trabajo, algo imprescindible para salir adelante
La búsqueda de empleo tiene para ella un significado que va más allá de conseguir un ingreso. Después de tantos años dedicados casi exclusivamente al cuidado de su hija, quiere volver a trabajar, recuperar su independencia y reconstruir una rutina propia.
Agustina cuenta con experiencia en diferentes actividades y está dispuesta a asumir nuevas responsabilidades. Su recorrido laboral incluye atención al público, caja, stock, gastronomía, elaboración de panificados, tareas de limpieza y cierre de locales. A eso se suman los conocimientos adquiridos durante años de acompañamiento y cuidado de Cassandra, siempre siguiendo las indicaciones de los profesionales que atendieron a la niña.
Hoy busca una oportunidad seria y estable, con disponibilidad full time. Está preparada para volver a insertarse en el mundo laboral, aprender y poner en práctica las herramientas que adquirió a lo largo de su vida.
Una oportunidad para volver a empezar
La historia de Agustina es también la de una madre que debió postergar sus propios proyectos para acompañar a su hija en uno de los procesos médicos más difíciles que puede atravesar una familia.
Durante 6 años, Cassandra necesitó de su presencia permanente. Hoy, con la niña escolarizada y una evolución que le permitió alcanzar mayor autonomía, Agustina siente que también puede volver a poner en marcha sus propios proyectos.
Su pedido es concreto: una oportunidad laboral, un trabajo que le permita recuperar su independencia y solventar los gastos de la casa.
Dónde contactarse para ayudar a Agustina a conseguir un trabajo
Quienes puedan ofrecerle un trabajo pueden comunicarse con ella a través de los siguientes datos: Agustina Palma, 261 504-9355. Correo electrónico agustinafernandapalmaespeche@gmail.com. Domicilio: Lisandro Moyano 3080, Las Heras, Mendoza. Disponibilidad full time.
En pocas palabras
- Agustina Palma, madre de 4 hijos, busca trabajo tras dedicar 6 años al cuidado de su hija menor, quien nació con una malformación intestinal y necesitó 63 cirugías.
- La mujer de 34 años tiene experiencia en atención al público, gastronomía, limpieza y tareas generales, además de conocimientos adquiridos en cuidados médicos.
- Tras la favorable evolución de su hija, quien ya no requiere internaciones ni tratamientos complejos, Agustina desea recuperar su autonomía y reencontrarse con el mercado laboral.