Mucho antes de que existieran satélites o modelos climáticos modernos, el planeta ya había experimentado un fenómeno tan extremo que alteró economías, provocó hambrunas masivas y dejó millones de muertos. Entre 1877 y 1878, un evento extraordinario de El Niño coincidió con sequías devastadoras en Asia, África y América Latina.
Después de 150 años, vuelve un fenómeno climatológico en 2027 y promete cambiar el clima del planeta
Después de 150 años, un fenómeno climatológico podría regresar en 2027, alertan científicos ante un planeta más vulnerable.

Algunas investigaciones históricas estiman que las hambrunas y epidemias asociadas a ese episodio pudieron contribuir a la muerte del 4% de la población mundial de la época. Hoy, casi 150 años después, científicovierten que un nuevo “s adsuperNiño” podría desarrollarse hacia 2027 o en los años siguientes bajo condiciones climáticas mucho más peligrosas que las del siglo XIX.
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Después de 150 años, vuelve un fenómeno climatológico en 2027 y promete cambiar el clima del planeta
El Niño es un fenómeno climático natural que ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo normal. Ese aumento de temperatura altera la circulación atmosférica global y modifica patrones de lluvia y temperatura en gran parte del planeta. Dependiendo de su intensidad, puede provocar inundaciones extremas en algunas regiones y sequías históricas en otras.
El episodio de 1877 fue particularmente destructivo porque afectó simultáneamente grandes zonas agrícolas. India sufrió una de las peores sequías de su historia bajo dominio británico, mientras China enfrentó hambrunas prolongadas en el norte del país. En Brasil, el nordeste atravesó una sequía tan severa que causó cientos de miles de muertes. Investigaciones publicadas por la Universidad de Stanford y climatólogos históricos muestran que ese evento coincidió además con temperaturas oceánicas excepcionalmente altas.
Vuelve el fenómeno del “superNiño”
Actualmente, los investigadores observan señales preocupantes. El océano ya acumula temperaturas récord impulsadas por el calentamiento global causado por emisiones de gases de efecto invernadero. Según la Organización Meteorológica Mundial y la NOAA de Estados Unidos, los eventos fuertes de El Niño están ocurriendo en un planeta mucho más cálido que hace un siglo, lo que amplifica sus efectos.
Varios modelos climáticos publicados en revistas como Nature Climate Change advierten que el cambio climático podría aumentar la frecuencia de episodios extremos de El Niño durante el siglo XXI. Un “superNiño” moderno no necesariamente provocaría las mismas hambrunas masivas del siglo XIX, pero sí podría generar pérdidas agrícolas multimillonarias, crisis hídricas, incendios forestales extremos y fenómenos meteorológicos más violentos.
América del Sur aparece entre las regiones más vulnerables. Históricamente, los eventos intensos de El Niño han provocado inundaciones extraordinarias en Perú, Ecuador, sur de Brasil y partes de Argentina, mientras otras zonas enfrentan sequías prolongadas. Con océanos más cálidos y temperaturas globales récord, los climatólogos advierten que un evento similar al de 1877 tendría impactos económicos y sociales mucho más amplios que en cualquier otro momento de la historia moderna.