El famoso galeón español San José, sumergido frente a la costa de Colombia desde 1708, es conocido como el "Santo Grial de los naufragios" debido a la enorme fortuna que transportaba. Ahora, la ciencia logró un gran descubrimiento al sacar a flote los primeros artículos del pecio. La nave yace en el fondo del mar Caribe, desde que una batalla contra naves británicas la llevó a pique hace más de tres siglos.
Descubrimiento submarino: científicos extraen los primeros tesoros de un naufragio centenario en Colombia
Una hazaña increíble: científicos lograron recuperar por primera vez objetos de valor incalculable desde el fondo del mar Caribe, pertenecientes a un naufragio de 1708
Muchos de esos tesoros perdidos, por fin, están viendo la luz. Los científicos recuperaron objetos muy bien conservados, un pequeño adelanto de las vastas riquezas que el galeón esconde. El cargamento sumergido incluye unas 180 toneladas métricas de plata, oro y gemas, cuyo valor se estimaba en alrededor de $18 mil millones en 2018. El gobierno de Colombia lleva adelante un proyecto para investigar a fondo el naufragio y recuperar los valiosos artefactos.
El inicio de la recuperación del descubrimiento
Los artículos que se pudieron recuperar son apenas una fracción de lo que la embarcación transportaba cuando se hundió en 1708. Una copa de porcelana completa, un cañón y tres monedas se encuentran entre los primeros objetos que el equipo de científicos logró extraer.
Alhena Caicedo Fernández, directora del Instituto Colombiano de Antropología e Historia, declaró en un comunicado traducido que la recuperación de estos elementos "abre la posibilidad para ciudadanos de acercarse, a través de testimonio material, a la historia del galeón San José". El descubrimiento no solo es un hito arqueológico, sino que permite a la gente conectar con una parte importante de su pasado. La labor de los científicos y el gobierno de Colombia buscan garantizar la conservación de este patrimonio.
El San José era un galeón español armado con 62 cañones que en junio de 1708 comandaba una flota de dieciocho buques. El convoy se dirigía de Sudamérica a Europa cargado de tesoros cuando fue atacado por barcos de guerra británicos. El naufragio ocurrió durante la lucha resultante; cerca de seiscientas personas, entre pasajeros y tripulantes, murieron.
La larga disputa por la propiedad del San José
Investigadores lograron ubicar el pecio en 2015, al sur de Cartagena y a unos 600 metros bajo la superficie. Tras el descubrimiento se desató una controversia por la propiedad del buque y su valiosa carga, donde se vieron involucradas varias partes, incluyendo España, una compañía estadounidense y hasta la nación indígena boliviana Qhara Qhara.
Sin embargo, el gobierno de Colombia dictaminó que todos los naufragios en sus aguas le pertenecen, y desde entonces comenzó la inspección para luego recuperar los contenidos. En los años siguientes, los científicos examinaron el pecio con vehículos operados a distancia (ROVs), capturando imágenes de cañones, monedas, barras de oro y copas de porcelana.
Las piezas recuperadas en la última fase del proyecto buscan comenzar la preservación y el rescate de los artefactos, según indicó el Ministerio de Cultura de Colombia. Los objetos sacados del sitio incluyen un cañón de bronce, fragmentos de metal, madera y cuerda ligados a él; dos copas enteras de porcelana; tres monedas de oro y bronce; y varios fragmentos de porcelana adicionales. Los científicos usaron equipos robóticos para sacarlos y los llevaron rápidamente a un barco para su conservación: el cañón se colocó en un contenedor refrigerado, mientras que las monedas quedaron almacenadas en agua salada para frenar su deterioro. El descubrimiento de este naufragio sigue generando interés internacional.






