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Historias

Del Tomba a la esperanza: venden comidas para reunir 50 mil dólares y cambiarle la vida a "Chulo"

La familia de Pedro Rafael, conocido como “Chulo”, vende pizzetas y pastelitos en Mendoza para reunir 50 mil dólares y acceder a un tratamiento en México

Editado por Cecilia Corradetti
corradetticecilia@gmail.com

Mientras muchos lo conocen por su amor incondicional por el Tomba, hoy la historia de Pedro Rafael Ojeda -“Chulo” para su familia- se juega en otro terreno, mucho más urgente y desafiante. Su familia vende pizzetas, pastelitos y todo lo que esté a su alcance para reunir los 50 mil dólares que necesita para acceder a un tratamiento en México que podría mejorar su calidad de vida.

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Detrás de cada bandeja que sale, de cada pedido que llega por WhatsApp, hay algo más que comida casera: una carrera contra el tiempo, una esperanza enorme y una convicción que no se negocia.

Embed - Pedro Ojeda es hijo de Perico Ojeda y su familia encaró una cruzada solidaria por su salud

“Estamos haciendo pizzetas, magdalenas, pastelitos…todo lo que podamos para vender. Y también recibimos cualquier tipo de colaboración, ya sea dinero o donaciones para hacer sorteos”, cuenta su papá, con la urgencia de quien sabe que cada ayuda suma.

Pedro tiene una discapacidad vinculada a un trastorno del desarrollo del habla y del lenguaje, junto a dificultades motrices. Su familia apuesta a un tratamiento innovador que se realiza en Monterrey, México, y que busca estimular y regenerar células cerebrales con el objetivo de mejorar su capacidad de comunicación y desarrollo.

El proceso no es sencillo. El tratamiento dura 28 días, pero requiere al menos 35 de estadía. Antes de comenzar, debe someterse a estudios como resonancia magnética, análisis de sangre, electroencefalograma y evaluaciones neurológicas. Luego, al finalizar, se repiten los estudios para medir los avances.

"Buscamos mejorar su calidad de vida y su habla", dijo el papá, el legendario del tomba Perico Ojeda

“Lo que buscamos es que pueda mejorar su habla, que pueda expresarse mejor. Eso para nosotros sería un cambio enorme en su vida”, explican desde la familia.

La cifra a reunir -50 mil dólares- parece lejana, pero ellos decidieron empezar igual. Sin esperar, sin garantías, pero con una red que crece.

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Pedro Ojeda y su familia incondicional. Su hermana Micaela se puso al hombro la campaña.

En esa movida solidaria también aparece el fútbol, su otra gran pasión. Pedro es hincha fanático de Godoy Cruz, y ese amor volvió a tenderle una mano. A través de redes, se organizó un sorteo con una gorra firmada por los jugadores del Tomba, a lo que se sumó también una camiseta oficial autografiada por el plantel.

La iniciativa es impulsada junto a la cuenta de Instagram “el.rincon.del.expreso”, que ayuda a amplificar la campaña y a llegar a más personas.

Pero el corazón de todo sigue estando en lo cotidiano: en la cocina, en los pedidos, en el boca a boca.

“Todo suma. Desde comprar una pizzeta hasta compartir la información. Para nosotros cada gesto es importante”, remarcan.

Cómo ayudar al hijo de Perico Ojeda: alias y venta de pizzetas

Quienes quieran colaborar pueden hacerlo de distintas maneras. Se pueden encargar productos caseros comunicándose a los teléfonos: 261 2488854 / 261 2061860.

También se reciben aportes económicos a través del alias: elchulito18, a nombre de Micaela Analía Ojeda, en Banco Santander.

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La pasión por Dodoy Cruz, una herencia: Perico y su hijo Pedro Ojeda.

Además, la familia reúne donaciones para organizar nuevos sorteos y generar más ingresos que acerquen un poco más ese objetivo que hoy parece inmenso.

La historia de “Chulo” ya había conmovido cuando se viralizó su imagen alentando al Tomba con una pasión desbordante. Hoy, esa misma fuerza es la que impulsa a su familia a no rendirse.

Porque detrás de cada pizzeta vendida, de cada pastelito entregado, hay algo mucho más grande: la posibilidad de que Pedro pueda decir más, expresarse mejor y ganar un poco más de autonomía.

Y en ese camino, como en la cancha, no juega solo.

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