Hay historias que golpean fuerte porque hablan de amor, de resistencia y de padres capaces de hacer cualquier cosa por un hijo. La de Lautaro Naballes, un pequeño mendocino de apenas 3 años, es una de ellas y necesita de la solidaridad de todos.
Contrarreloj por Lautaro: el mendocino de 3 años que necesita viajar a México para un tratamiento
El pequeño fue seleccionado para una terapia neurocelular. Su familia debe reunir de manera urgente U$S70.000 para darle una nueva oportunidad
Detrás de sus enormes ojos curiosos y de esa sonrisa que conmueve a cualquiera que lo conoce, hay una vida marcada por la lucha desde el primer día. Lautaro sufrió una hemorragia cerebral durante el parto y las secuelas derivaron en una parálisis cerebral que afectó principalmente su desarrollo motriz y muscular. Sin embargo, pese a todos los pronósticos y a un camino lleno de obstáculos médicos, internaciones y terapias, el niño nunca dejó de pelear.
Ahora apareció una nueva esperanza.
Después de atravesar un exigente proceso de evaluación médica internacional, Lautaro fue aceptado para realizar un tratamiento neurocelular en México que podría mejorar notablemente su calidad de vida. La noticia llenó de emoción a su familia, aunque también abrió una carrera desesperada contra el tiempo: necesitan reunir cerca de 70 mil dólares para costear el procedimiento, los estudios y el viaje.
Una junta médica que autoriza a Lautaro a viajar a México para estudios
Sus padres, Noelia Herrera González y Luis Enrique Naballes, todavía intentan procesar lo que significa haber llegado hasta acá. Durante meses enviaron estudios médicos, informes clínicos y videos sobre la evolución de Lautaro hasta que finalmente participaron de una junta médica mediante videollamada con especialistas extranjeros. Días después llegó el correo más esperado.
Lautaro había sido seleccionado.
El tratamiento se desarrollará durante 28 días en un centro especializado de México y contempla aplicaciones neurocelulares, resonancias magnéticas, análisis de sangre y controles neurológicos permanentes. La terapia busca reconectar neuronas dañadas a raíz de la hemorragia cerebral sufrida al momento del nacimiento.
Pero detrás de esa posibilidad aparece un desafío enorme: el económico.
La familia no puede afrontar semejante suma. Además de Lautaro, el matrimonio tiene otros hijos y vive de ingresos de trabajadores comunes, por lo que la única alternativa fue salir a pedir ayuda y convertir su historia en una campaña solidaria que ya comenzó a multiplicarse en Mendoza.
"El viaje sería recién el año que viene porque cuando nos avisaron, ahora en mayo, nos ofrecieron una fecha disponible para junio de este año. Pero obviamente era imposible llegar con semejante monto en tan poco tiempo. Entonces nos dijeron que la agenda para el próximo año todavía no está abierta y que nos van a avisar apenas tengan fechas disponibles. Así que ahora estamos esperando eso y tratando de seguir juntando el dinero de a poco. Hasta el momento logramos reunir cerca de $2 millones, pero todavía estamos lejísimos de lo que necesitamos”, explica Noelia, la mamá de Lautaro.
Los primeros meses de vida de Lautaro fueron extremadamente difíciles. El pequeño pasó largas internaciones en terapia intensiva y a los cuatro meses y medio debieron practicarle una traqueotomía. También necesitó alimentarse mediante una sonda nasogástrica. Cada avance llegó después de infinitas sesiones de estimulación, rehabilitación y tratamientos.
Las terapias permanentes y la esperanza de lograr una mejoría
Poco a poco comenzaron a aparecer pequeños milagros cotidianos.
Gracias al trabajo constante junto a profesionales especializados, Lautaro logró dejar atrás la traqueotomía y también la sonda. Hoy utiliza un botón gástrico y continúa realizando terapias permanentes para estimular sus movimientos y mejorar su calidad de vida.
Su entorno asegura que entiende absolutamente todo lo que le dicen. El gran desafío es que su cuerpo pueda responder.
Ahí es donde esta nueva posibilidad médica abre una puerta enorme para la familia.
Mientras tanto, familiares, amigos y vecinos comenzaron a movilizarse para ayudar. Ya organizaron rifas solidarias y ahora preparan un bingo benéfico para seguir recaudando fondos. Pero saben que necesitan que la historia trascienda Mendoza y llegue lo más lejos posible.
Porque el tiempo corre.
Lautaro cumplirá 4 años el próximo 22 de junio y quienes lo conocen aseguran que es un niño alegre, expresivo y profundamente conectado con quienes lo rodean. Comparte sus días con sus hermanitos Mía, Alan y dos hermanas mayores, en una familia que aprendió a transformar el miedo en fortaleza.
Una campaña solidaria para reunir dinero
La campaña solidaria no apunta solamente a conseguir dinero. También busca generar conciencia sobre las secuelas neurológicas que pueden producirse durante el nacimiento y sobre la importancia de la rehabilitación temprana en niños con parálisis cerebral.
Hoy la esperanza de Lautaro tiene nombre y destino: México.
Y mientras su familia junta peso por peso, comparte videos y golpea puertas para no dejar pasar esta oportunidad única, Mendoza empieza a abrazar esta historia que emociona por donde se la mire.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante una donación económica al alias de Mercado Pago: Floo11Herrera, a nombre de Noelia Florencia Herrera González.
También pueden comunicarse al 2614723641 o ayudar compartiendo la campaña en redes sociales para que la historia de Lautaro llegue cada vez más lejos.




