Pandemia

Coronavirus en Mendoza: "No nos sirve el delivery, estamos muy mal", dicen en los albergues transitorios

“Estamos desesperados. Entendemos el contexto, entendemos al Gobierno, pero también sentimos que quedamos totalmente desprotegidos. Los albergues transitorios cayeron en un lugar en donde no merecen estar”, dice Enrique De Oto, gerente de marketing de La Luna, el hotel alojamiento más famoso de Mendoza por la capacidad que tiene De Oto para tentar a la clientela con originales campañas callejeras.

Te puede interesar: Coronavirus: Fernández anunciará el viernes una cuarentena "focalizada" hasta el 10 de mayo

El creativo traza un panorama preocupante y hace varias definiciones interesantes. Dice que los 800 albergues transitorios del país necesitan “un salvataje urgente” porque están al borde del cierre; sostiene que “si hay protocolos estrictos de bioseguridad, esos son los nuestros”; le pide “a Suarez (el gobernador) que atienda a este sector, porque no es lo mismo La Matanza que Mendoza”; afirma que recibe 15 llamados diarios preguntando si La Luna está abierto “porque hay una necesidad de la gente” por este servicio y remarca que “nosotros no tenemos delívery y no nos sirve la venta anticipada”.

Mientras tanto, mantiene activas las redes de La Luna, como un acto de fe cargado de picardía.

 Embed      

Habla rápido, claro. Dice que “si hay protocoles de limpieza estrictos, son los de los hoteles transitorios, mucho más exigentes que los que existen en cualquier otro rubro” y agrega que “el cliente no tiene contacto con el personal de la empresa, las habitaciones se desinfectan e higienizan a más no poder y esto ha sido así desde siempre” . Por eso “creemos que, ajustándonos a algunos protocolos, deberíamos estar trabajando lo antes posible”.

Reconoce que “el gobierno busca que la gente no salga y esta es una dicotomía difícil de resolver”, pero cuenta que “el rubro nuestro ya viene en una crisis tremenda desde hace tiempo” y la cuarentena lo puso al borde de colapso total. “Impositivamente te liquidan y ahora no poder abrir. Esto es la muerte de muchos albergues transitorios”, afirma.

 Embed      

De Oto cuenta que “desde el 19 de marzo estamos sin facturación. Hemos hecho pedidos al gobierno, pero no tenemos respuestas y todos los que estamos en el grupo nacional (unos 800 albergues de todo el país) opinamos lo mismo: hemos pedido y tirado algunas propuestas  e ideas pero, en lo concreto, no nos ha llegado ninguna rebaja de impuestos ni nada de nada” y agrega que “no nos sirven que nos digan que no nos cobran la patente de comercio y que la pasamos para el mes que viene, porque el mes próximo se nos van a juntar $30.000 de este mes, más $30.000 del siguiente,… y va a ser imposible pagar todo”.

Para De Oto “tiene que haber una forma de aplicar la cuarentena en Buenos Aires y otra en las provincias. Suarez debería tener una política distinta” y sostiene que deberán establecerse protocolos para cada rubro e ir permitiendo que vuelvan a trabajar. “Esto va a detonar. Si no trabajamos, no podemos pagar sueldos e impuestos, el Estado no va a recaudar y esto va a ser insostenible”.

 Embed      

Afirma que entiende las medidas establecidas y que no se pueden dar definiciones sobre el futuro, pero también dice a los hoteles y albergues transitorios “nos han dejado afuera de todo”.

-Cuando se levante la cuarentena ¿la concurrencia a los albergues va a restablecerse normalmente?

- Es incierto. Yo a las redes sociales de La Luna las tengo activas y hay una interés de la gente de usar el servicio. Recibo de 10 a 15 llamados diarios preguntando si tenemos abierto. Por nuestras normas de higiene y bioseguridad, somos uno de los lugares más seguros. Lo que me da un poco de miedo es el colapso económico, porque la gente no va a tener dinero.

 Embed      

-¿Ves alguna alternativa para la actividad?

-He tratado de pensar y analicé mil alternativas, pero es difícil. Pensé en la preventa de habitaciones pero ¿quién va a pagar por adelantado, para usarla dentro de 3 meses?, ¡Nadie! Nosotros no hacemos delibery, no les podemos llevar la cama a la casa, no le podemos resolver nada por internet al cliente.

-¿Qué pensás de la propuesta del gobierno de tener sexo virtual?

-Me parece una la nota de humor. Puede ser que a alguien que está en su casa y tiene un ingreso fijo pueda jugar con la fantasía y hasta le cause risa. A mí, que tengo que preocuparme por siete familias que dependen del sueldo y que necesitan pagar para pagar sus alquileres, no me produce risa, me da bronca. Yo entiende al gobierno, entiendo que se preocupe primero porque no se colapse el sistema sanitario y que esto es más negativo que el colapso, pero la situación es muy grave.

 Embed      

Enrique De Oto afirma que desde siempre su personal trabaja “con guantes, con cofias, con  delantales, con líquidos especiales para lavar todo. Podemos tener un protocolo para trabajar. Solo tienen que considerarnos”.

Mientras tanto, De Oto sigue manteniendo la actividad en las redes de La Luna. Casi como un acto esperanzador.