Mauro Sbiriglio es un médico urólogo mendocino que se encuentra trabajando en España desde el 2012 y fue diagnosticado con coronavirus. Según contó en una entrevista brindada a El Siete, los síntomas aparecieron la semana pasado de forma leve.
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"Empecé con un poco de dolor de garganta, un poco de tos. Nada muy grave, fue un cuadro similar a una gripe pero el protocolo establece que al haber estado en contacto con personas infectadas debía hacerme test", narró el especialista, quien se encuentra realizando la cuarentena en su domicilio y pasó a formar parte de la lamentable y extensa lista de profesionales de la salud que han contraído el virus.
El resultado positivo le fue informado el miércoles y, al no padecer síntomas de gravedad, su confinamiento lo debe realizar en su casa ya que ese país cuenta con más de 56 mil casos y 4 mil muertos durante la pandemia de coronavirus.
Hasta que aparecieron sus primeros síntomas, Sbiriglio trabajó asistiendo a los pacientes infectados con COVID-19 y explicó que, a pesar de no ser su especialidad, toda la plantilla de profesionales está abocada a luchar contra este virus. "Más del 80% de las personas que están internadas en el hospital es por coronavirus", detalló.
España es el cuarto país en el mundo con más casos confirmados de este virus, tras China, Italia y Estados Unidos. El especialista mendocino realiza su trabajo en un centro asistencial de Barcelona y justamente, dentro del país ibérico, el área de Cataluña es la segunda con más enfermos luego de Madrid.
"A nivel personal y profesional se está haciendo un esfuerzo sobrehumano, pero la cantidad de pacientes que necesitan asistencia crítica es muy grande y muchas veces nos vemos desbordado. Se ha tenido que triplicar el número de camas en cuidados intensivos", comentó sobre la situación sanitaria y agregó que se encuentran en "una semana crítica" en la que se espera lograr aplanar la curva de contagios.
Es que, según el galeno, de no ser así, los hospitales e insumos podrían llegar a su límite. "El sistema está muy cerca de alcanzar su máximo. En Barcelona todavía no se ha llegado a tener que elegir a qué pacientes se trata y a cuál no", indicó.
