Los 12 integrantes del jurado popular que juzga el femicidio de Jésica Samanta Olguín (33) escucharon este martes al fiscal Gustavo Pirrello y a Verónica Manrique, la abogada defensora del único imputado por el caso, Juan Manuel Tarrés (49). Ambos tenían dos hijos en común, ahora de 4 y 9 años.
El representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) sumó un nuevo hecho a la causa que incluye lesiones leves y una denuncia previa realizada en octubre de 2021 por la víctima y ex pareja del acusado. Ahora, estos delitos se suman a los anteriores, de abuso sexual con acceso carnal y posterior femicidio de la mujer.
“Integrar un jurado no es una tarea sencilla, pero les voy a pedir que se relajen e integren la prueba que les vamos a presentar. Así es como podrán comprobar el infierno que vivió Jésica y la autoría del acusado. Confiamos en que podrán dar un veredicto de culpabilidad”, señaló el fiscal.
Por su parte, Manrique planteó que el acusado no estuvo ni en el momento ni en el lugar donde ocurrió el femicidio y, además, que sí mantuvieron relaciones sexuales pero que fueron consentidas.
“De 18 indicios levantados en el departamento de Olguín, no hay uno solo que se corresponda con Tarrés, quien el día en que fue hallada muerta su ex pareja, se encontraba con sus hijos en Los Corralitos y fue a Las Heras sólo a comprar droga”, indicó Manrique.
Durante las jornadas del martes y miércoles de la próxima semana se espera que sean expuestas las pruebas testimoniales y materiales de cada una de las partes, entre los que se destacan un hermano y una tía de Juan Manuel Tarrés.
Mientras que para el jueves está prevista la realización de los alegatos de cierre, momento en el que el jurado se encontrará en condiciones de pasar a deliberar para llegar a una decisión que debe ser unánime.
Femicidio en Las Heras
De acuerdo a las investigaciones policiales, el femicidio ocurrió en las últimas horas del 22 de enero de 2023 cuando Juan Manuel Tarres se dirigió hasta la casa de su expareja ubicada en el barrio Los Chiles de Las Heras.
Se habían separado hacía más de un año e incluso la mujer radicó una denuncia anterior de violencia de género por lesiones y amenazas a mediados de 2021.
Durante toda la noche, Jesica Olguín vivió un calvario. El agresor le ató los pies y las manos, le puso una media en la boca, la abusó sexualmente y luego la estranguló con un cinturón. El Cuerpo Médico Forense determinó que la mujer fue asesinada tras ser estrangulada con un cinturón y fue atacada mientras estaba maniatada.
Tarrés se fue del lugar hasta la casa de su tía ubicada en Guaymallén. Según la pesquisa, le confesó a la mujer que acababa de cometer el femicidio, se tomó un blíster de pastillas sedantes y se acostó a dormir.
La tía le avisó de la situación a su otro sobrino, el hermano menor del acusado de femicidio, y fue él quien notificó a las autoridades. Personal policial se dirigió hasta el domicilio de la víctima donde la hallaron sin vida, al mismo tiempo que el sospechoso fue detenido tras un allanamiento.







