¿Cómo convertir un foco quemado en un adorno?
Materiales
- Foco quemado
- Alambre
- Cintas de colores
- Pintura acrílica o esmaltes de colores
- Pinceles
- Lija fina
- Pinzas
El primer paso es retirar con mucho cuidado el casquillo metálico y el filamento interno del foco. Limpia bien el foco y lija los bordes para que después no te lasmites.
En el caso de que quieres convertir el foco en una maceta, aade una base de drenaje (piedras/grava), sustrato y una planta pequeña (suculentas, cactus, bambú). Luego crea un soporte estable para exhibirlo como una mini maceta o florero decorativo.
Si quieres colgar el foco, te aconsejamos usar hilo o alambre, y en cualquiera de las dos opciones siempre tendrás que darle varias vueltas al borde del foco, y darle un refuerzo con pegamento. De esta manera quedará sujeto y podrá soportar cualquier peso que coloques dentro.
En caso de que lo quieras como adorno, solo tendrás que pintarle algún motivo o diseño en la parte exterior. Puedes pintar lo que más te guste, e incluso puedes hacer varios con diferentes temáticas.
Si quieres un adorno más llamativo y divertido, puedes pintar el interior del foco con alguna pintura acrílica con brillantina o glitter, y de esta manera conseguirás un adorno original.
Otra opción llamativa es llenar 2/3 del foco con mostacillas o piedras de colores. Lo importante es que puedas darle una segunda oportunidad a los focos quemados, en lugar de tirarlos a la basura.




