Esta planta trepadora mediterránea, con sus delicadas flores que recuerdan al papel de seda arrugado, alegra cualquier espacio. La buganvilla se adhiere a paredes, cercos y pérgolas, pero sus largas ramas necesitan ser orientadas, además de que necesita otros cuidados. A continuación, te contamos cómo sembrar esta maravillosa planta en septiembre y qué deberías tener en cuenta.
Originaria de zonas tropicales y subtropicales, la buganvilla o Bougainvillea destaca por su resistencia y su facilidad de adaptación. Sus verdaderas flores son pequeñas y blancas, pero lo que más llama la atención son las brácteas de vivos colores, rosas, fucsias, violetas, rojas o naranjas. Para quienes no saben, las brácteas son hojas modificadas y coloridas que se confunden con los pétalos de las flores.
Además de su valor ornamental, la buganvilla es una especie agradecida. Con los cuidados adecuados, puede florecer varias veces al año y mantenerse saludable durante largas temporadas. Sembrarla desde semillas en septiembre es una excelente oportunidad para disfrutar de su desarrollo desde el inicio.
Cómo sembrar una planta de buganvilla
Según los expertos de Jardiland, es importante elegir semillas de calidad, así que asegúrate de adquirirlas en el vivero de confianza de tu barrio o en tiendas especializadas. Esto garantiza mayor viabilidad y un crecimiento más fuerte. Además, la Bougainvillea necesita un suelo ligero, bien drenado y rico en nutrientes, así que puedes comprar o preparar una mezcla de tierra universal con arena o perlita.
Para iniciar el sembrado, escoge recipientes pequeños. Coloca tierra en macetas o bandejas de germinación, y luego distribuye las semillas de buganvilla a poca profundidad. Cubre con una fina capa de sustrato y riega hasta que la tierra esté húmeda, con cuidado de no desenterrar las semillas. Luego, coloca la maceta en un lugar del jardín donde reciba luz directa.
Septiembre es un mes ideal para sembrar esta maravillosa planta porque ofrece un clima templado, con buena luz solar y sin los extremos del verano o el invierno. Debes tener paciencia con la germinación, ya que es un proceso que puede tardar varias semanas, aproximadamente 30 días. Una vez que se establece, la buganvilla tiene un crecimiento extremadamente rápido y puede alcanzar hasta 10 metros de altura plantada en el suelo.
Teniendo en cuenta estos consejos, sembrar buganvilla en septiembre será una tarea sencilla que dará como resultado una planta vigorosa y llena de color.





