La habitación debería ser un santuario, un sitio donde puedas relajarte, recargar energías y sentirte completamente a gusto. El perfume adecuado puede realzar este ambiente, transformándolo en un remanso de paz o en un acogedor refugio para veladas románticas. Los aromas tienen el poder de influir en el estado de ánimo, reducir el estrés e incluso mejorar la calidad del sueño, lo que los convierte en un elemento esencial para crear el ambiente perfecto en el dormitorio.
Ya sea que busques un sueño reparador, crear un ambiente relajante o añadir un toque de sofisticación, elegir la fragancia adecuada para tu habitación es clave. Preparar un ambientador casero es la alternativa ideal para crear el ambiente adecuado para tu dormitorio.
Ingredientes para el perfume
- 10 gotas de aceite esencial de sándalo.
- 10 gotas de aceite esencial de manzanilla.
- De 6 a 8 gotas de estracto de vainilla.
- 50 ml de alcohol al 95º.
- Entre 30 y 50 ml de agua destilada.
- Una cucharada de glicerina vegetal.
Para comenzar tienes que añadir el alcohol al 95º en un frasco de vidrio o el recipiente que tengas en casa. Suma el aceite esencial de sándalo y el aceite de manzanilla, que son conocidos por sus propiedades relajantes y antiestrés. Agrega entre 6 y 8, según la intensidad del aroma que prefieras.
Como opcional, añade una chucharada de glicerina vegetal, para fijar el aroma y hacerlo más duradero. Luego, vierte el agua destilada, cierra el frasco y agita con energía durante unos segundos para integrar los ingredientes.
Deja el perfume reposando entre 24 y 48 horas, en un lugar fresco y oscuro para que los aromas se integren mejor. Una vez transcurrido el tiempo, puedes verter el ambientador en un rociador o simplemente agregar unas varillas difusoras que liberan la fragancia gradualmente.


