La salsa de soja o soya (que son exactamente lo mismo, solo que con nombres diferentes según el país) es un alimento de origen vegetal derivado de la soja que se utiliza muchísimo en la gastronomía asiática, casi tanto como el arroz. Este producto se puede comprar en supermercados y dietéticas para preparar todo tipo de recetas saladas y agridulces.
Cómo darte cuenta en el supermercado si la salsa de soja es de buena o mala calidad
Comprar la salsa de soja en el supermercado para preparar sushi o unos fideos chinos requiere de mucho conocimiento y atención

Cómo elegir una salsa de soja de calidad.
Sin embargo, no todas las salsas de soja son de la misma calidad; aunque están correspondientemente aprobadas por los organismos alimenticios para ser comercializadas, algunas son más puras y mejores. Entender estas diferencias es importante para comprar la de mejor calidad que, aunque sea un poco más costosa, vale la pena por su sabor y naturalidad.
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Te explico cómo se obtiene la salsa de soja, cómo se puede detectar una de buena calidad en el supermercado y en qué casos conviene no consumir este alimento.
¿Cómo se puede detectar una salsa de soja de buena o mala calidad en el supermercado?
La soja es una legumbre, como los porotos o los garbanzos, que proviene de Asia. Es una de las plantas más cultivadas a lo largo y ancho del planeta por su facilidad de germinación y por sus propiedades nutricionales. La soja contiene un alto porcentaje de proteína vegetal, vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales.
La salsa de soja es un condimento líquido, de color oscuro y sabor salado, que se elabora fermentando las semillas de la soja tostadas. Se combina con sal marina, agua y un hongo llamado koji. Este fermento se obtiene luego de meses de reposo. Es un proceso natural de fermentación que lo generan diferentes enzimas.
En el supermercado suelen haber diferentes tipos de salsas de soja con mayor o menor pureza y calidad. A veces es difícil saber cuál es más concentrada y natural y cuál está rebajada o modificada para que sea más barata.
Sin embargo, hay algunas diferencias clave que ayudan a detectar esto. En primer lugar, el precio. La salsa de calidad suele ser más cara que la opción de menor calidad.
Otro detalle o diferencia que se puede chequear en el supermercado antes de comprarla es la cantidad de burbujas. Una salsa de soja de buena calidad tiende a generar muchas burbujas cuando la agitamos.
La salsa de soja económica no hace muchas burbujas y se deshace rápidamente. Una buena salsa de soja tiene más cuerpo y produce espuma; esto es una señal de que ha sido fermentada naturalmente y no se ha acelerado el proceso con productos químicos añadidos.
¿En qué casos no comprar ni consumir la salsa de soja?
La salsa de soja, al ser un fermentado, rara vez se echa a perder. Sin embargo, puede perder calidad por oxidación y mala conservación.
Cuando aparece moho en la superficie de la botella o tiene un olor ácido de más, desagradable con un sabor metálico, lo ideal es no consumirla ni comprarla en el supermercado.