El potus es una planta de interior que comparte grupo con otras especies verdes de la casa, como la lengua de suegra, la cinta, el fucus, la monstera deliciosa y las suculentas que requieren poco riego.
Hoy te voy a explicar cómo puedes aprovechar una planta de potus para decorar los pequeños rincones de la casa, sin ocupar mucho espacio ni entorpecer el camino con macetas molestas y grandes. Continúa leyendo para conocer este pequeño truco y descubrir las características de la planta de potus.
¿Dónde colocar la planta de potus si tengo una casa pequeña?
Más que un truco, es una solución decorativa. Poner una maceta gigante en el suelo cuando tenemos una casa pequeña, o colocar la maceta en la mesa del living cuando la usamos constantemente para comer o hacer tarea, es una pésima idea.
La solución es muy sencilla: para que tu planta de potus no ocupe espacio en la casa, debes colocarla en espacios altos, arriba de un mueble, arriba de un armario, en un colgante en el baño o arriba de la heladera.
Características y cuidados de la planta de potus
Esta especie tan bonita y noble nació en las selvas tropicales y ambientes húmedos de Asia. La planta de potus se ha ido adaptando a los diferentes espacios y ambientes, aunque sus orígenes son tropicales y selváticos.
Como toda planta, sin importar su origen o ambiente, el potus requiere de ciertos cuidados específicos que tienen que ver con cuatro características: el riego, la tierra, el sol y la humedad.
Esta planta ama los espacios húmedos y la humedad en sus hojas. Por eso se suele colocar en baños y cocinas. Puedes rociar sus hojas y tallos con un poco de agua y de paso limpiarlas.
Para que una planta como esta crezca sana y fuerte, lo primero y principal es proporcionarle un suelo fértil y nutrido orgánicamente con productos naturales. También necesita espacio para crecer, por lo que se recomienda cambiar la maceta y la tierra una vez al año.
En cuanto a la luz, el potus necesita de ella por el simple hecho de ser una planta. El sol le permite crecer y desarrollar hojas verdes, grandes y con manchas blancas hernosas. Pero ojo, nunca pongas el potus al sol directo; esto podría matarlo. Mejor colócalo en un lugar donde reciba luz filtrada.
El riego varía de acuerdo con la estación del año. En los meses de calor, el potus necesita más agua, por lo que deberías regarlo por lo menos una vez a la semana. En invierno, se recomienda regar la tierra cada 10 días para evitar heladas.







