Historias

Casas destruidas y pedidos de ayuda: el drama que dejó la tormenta sigue golpeando a muchas familias

A 4 días del temporal que azotó Mendoza familias de distintos puntos de la provincia continúan pidiendo ayuda para reconstruir sus viviendas

Si bien Micaela Olivera vive en Bermejo, Guaymallén, y Silvana Vilches en Palmira, San Martín, en extremos diferentes de Mendoza, ambas atraviesan el mismo drama. No se conocen, nunca se cruzaron, pero la tormenta que azotó la provincia el viernes 30 de enero las dejó unidas por una experiencia devastadora: viviendas destruidas, muebles inutilizables, colchones empapados que debieron desechar y la urgencia de volver a levantar lo perdido casi desde cero.

Embed - El interior de la vivienda de Yamila Olivera, en Bermejo, Guaymallén

El temporal fue breve pero feroz. Lluvia intensa, ráfagas de viento y un caudal de agua que avanzó sin control sobre barrios vulnerables. Aunque con el paso de los días el agua bajó y la emergencia dejó de ser visible en las calles, en muchas casas el daño persiste.

Techos que ya no están, paredes húmedas, electrodomésticos arruinados y familias que siguen durmiendo como pueden, esperando una mano solidaria que les permita empezar a reconstruir.

Micaela Olivera
Micaela Olivera junto a su hijo en lo que quedó de su vivienda. Vive en Bermejo, Guaymallén.

Micaela Olivera junto a su hijo en lo que quedó de su vivienda. Vive en Bermejo, Guaymallén.

Micaela Olivera vive con su marido y sus tres hijos en un asentamiento ubicado detrás del camping Luz y Fuerza, en Bermejo. El viernes por la tarde estaban dentro de la casa cuando comenzó la lluvia. “El viento y el agua tiraron árboles, acá hay cinco árboles caídos. El agua venía de un zanjón del barrio y como donde vivimos es una especie de pozo, toda esa agua se vino para acá y se inundó todo”, relata.

Embed - Pisos, muebles y ropa totalmente mojados. Una de las tantas viviendas afectadas en Bermejo

En su caso, el agua alcanzó el comedor, pero muchas familias vecinas perdieron absolutamente todo. “Con los vecinos tratamos de que el agua no entrara, pusimos chapas en las puertas, pero ya era demasiado tarde. Cuando nos dimos cuenta, el agua venía en cantidad, era como un río. No podíamos hacer nada”, recuerda. Lo único posible fue intentar ayudar a otros a rescatar lo poco que se pudiera salvar.

cama inundada
Las familias no pueden habitar las viviendas que quedaron completamente destruidas. Y ropa y muebles pasados por agua.

Las familias no pueden habitar las viviendas que quedaron completamente destruidas. Y ropa y muebles pasados por agua.

La situación familiar también se volvió compleja. Una de sus hermanas se quedó varios días en su casa, otra debió rellenar el terreno para poder volver a la suya y una tercera continúa allí porque tiene un bebé enfermo. “Hace días que estamos todos juntos, tratando de acomodarnos como podemos”, cuenta.

destruccion por el agua

"Debemos empezar de cero. Todo está destruido", dijo la mujer a Diario UNO.

A varios kilómetros de allí, en Palmira, San Martín, el escenario fue igual de desolador. Silvana Vilches vive detrás del callejón Tomé y es madre de Camila, una joven cuya vivienda quedó completamente destruida. Ese día, por suerte, Camila no estaba en su casa. “Estaban cuidando otras casitas ahí mismo, en la zona. Cuando volvieron, el techo se les había caído completo”, explica Silvana.

Pérdidas totales en la zona del Calleón Tomé, en Palmira

La familia es humilde y la pérdida fue total. “Hemos ido al municipio, vienen, sacan fotos, te dan un nylon, pero después no hay respuestas. Y con un nylon no se puede vivir”, dice con angustia. La situación se agravó aún más porque, a raíz del estrés y lo ocurrido, Camila sufrió una descompensación y debió ser internada por presión alta. “Gracias a Dios ya está bien, pero fue muy duro todo junto”, agrega.

Silvana es clara en su pedido. No habla de dinero como prioridad, sino de materiales básicos. “Yo como mamá pido ayuda para el techo. Palos, madera, chapas. No estamos pidiendo plata, pedimos un techo. Nada más”, resume.

silvana vilches casa inundada
Solo un cuadro torcido. El techo derrumbado en la casa de Camila, hija de Silvana Vilches, quien pide ayuda.

Solo un cuadro torcido. El techo derrumbado en la casa de Camila, hija de Silvana Vilches, quien pide ayuda.

Ambas familias coinciden en que lo más difícil no fue solo el agua, sino el después. El silencio, la espera, la sensación de que la ayuda no alcanza o no llega a todos. Mientras tanto, necesitan con urgencia palos, madera, nylon, ropa de cama, colchones, ropa, zapatillas y muebles. Elementos básicos para volver a armar un hogar.

Cómo ayudar a estas familias afectadas por las tormentas

Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través de Mercado Pago o comunicándose directamente con las familias.

Para ayudar a la familia de Micaela Olivera y Silvana Vilches:

Alias Mercado Pago: Eminoazaira (a nombre de Yamila Gisel Olivera). Contacto: 2612789205.

Para colaborar con la familia de Silvana Vilches y su hija Camila:

Alias Mercado Pago: luischavero (a nombre de Luis Alberto Ceferino Chaves). Contacto: 2634595026.