Camioneros varados por la nieve en Mendoza: historias de los choferes que no saben cuándo volverán a cruzar a Chile

El Paso Cristo Redentor permanece cerrado. Entre la espera, las duchas, la comida y la incertidumbre, dos camioneros cuentan cómo pasan sus días

Hay quienes cocinan en una hornalla improvisada, quienes aprovechan para dormir un poco más y quienes cuentan los días mirando el pronóstico, sin saber cuándo volverán a poner primera.

En medio de esa larga fila de camiones hay dos historias que podrían ser la de cualquiera.

Sergio Aguirre, en el centro. Correntino y transportista de automóviles. Aguarda desde hace varios días la apertura del paso a Chile.

Sergio Aguirre llegó desde Paso de los Libres, Corrientes. Conduce un camión que transporta automóviles cero kilómetro hacia Chile. Iván Molina nació en Córdoba, pero hace años vive en Brasil. Su carga es carne congelada destinada a la exportación. Los separan miles de kilómetros de origen, pero hoy los une exactamente la misma incertidumbre.

Los dos esperan y ninguno sabe cuándo terminará la espera.

El Paso Cristo Redentor permanece cerrado desde que un intenso temporal comenzó a descargar nieve sobre la alta montaña mendocina. En algunos sectores la acumulación superó ampliamente el metro y las condiciones siguen inestables. Las autoridades mantienen interrumpido el tránsito y los pronósticos indican que las bajas temperaturas y nuevas nevadas podrían prolongar el cierre al menos hasta el 3 de agosto.

Los camioneros tienen que cultivar la paciencia y las largas filas

Sergio habla con tranquilidad. La experiencia le enseñó que en la cordillera la paciencia es fundamental. "Nosotros somos de automovilera, transportamos automóviles. La empresa nos reconoce todos los gastos por convenio", cuenta.

Su situación dista bastante de la que viven muchos otros camioneros. "Hay colegas brasileños y paraguayos que la están pasando mal porque las empresas no les quieren reconocer la estadía", explica.

Mientras espera la reapertura del paso, la rutina transcurre entre la cabina y la playa de estacionamiento.

"Traemos mercadería, cocinamos entre dos o tres colegas y después dividimos los gastos. El sindicato nos da comida preparada, pero después de varios días preferimos cocinar nosotros", aclara.

"Dividimos los gastos de cada comida, aunque en muchas ocasiones tenemos vales para almuerzo y cena", dijo Sergio, camionero de Corrientes varado en el Paso Cristo Redentor.

La carne fresca es prácticamente lo único que deben salir a comprar.

"Ya sabíamos que podía pasar esto, entonces vinimos preparados. Lo único que buscamos en el pueblo es carne porque no podemos traer tanta", señala.

No todos pasan igual la espera. Muchos camioneros mendocinos dejaron sus vehículos estacionados y aprovecharon para volver unos días a sus casas mientras el paso continúa cerrado.

Sergio no puede hacerlo. Su casa, por ahora, sigue siendo la cabina.

Baños, duchas y una espera que también se paga

La nieve no es el único problema. Los servicios sanitarios dentro del complejo aduanero se convirtieron en otro motivo de queja. "Es una inmundicia", resume Sergio sin vueltas.

Cuenta que el Sindicato de Camioneros distribuye agua potable y asistencia, pero asegura que los baños son insuficientes para semejante cantidad de transportistas.

Por eso muchos optan por caminar unos 600 metros hasta una estación de servicio cercana.

La solidaridad aflora entre los colegas y todo se distribuye y racionaliza. El agua potable es clave.

"Nosotros tenemos convenio con la empresa y podemos usar gratis las duchas, los baños y hasta comer con vouchers cuando cargamos combustible", destaca.

No todos corren la misma suerte. "Hay colegas que tienen que pagar $4.000 cada vez que quieren ducharse y muchas veces la empresa ni siquiera se los reintegra", cuenta.

La vida en la ruta: el camionero cordobés que transporta carne congelada

Iván Molina mira la situación desde otra perspectiva. Nació en Córdoba, pero hace años vive en Brasil, desde donde realiza viajes internacionales transportando carne congelada para exportación.

Para él, quedar detenido por un temporal forma parte del oficio. "Todos los años pasa algo parecido, pero esta vez se extendió más de la cuenta. Ya venimos preparados con comida, abrigo, ropa y todo lo necesario para hacernos de comer", relata.

Habla de la espera con naturalidad. "Es un estilo de vida. Sabemos que en invierno puede pasar y uno ya sale preparado", reflexiona.

Sin embargo, reconoce que hay algo para lo que nunca existe preparación.

Iván es cordobés y vive en Brasil. Transporta carne congelada de exportación.

"La parte más difícil siempre es la familia", señala, y cuenta que, aunque no tiene hijos y está soltero, entiende perfectamente el impacto que tiene una demora de varios días para quienes esperan del otro lado.

"Uno tiene vida. Tiene amigos, familia, compromisos. Imaginate el que tiene chicos", dice.

Los viajes internacionales ya son largos incluso cuando todo funciona normalmente.

Un temporal como el actual puede extender todavía más una ausencia que forma parte de la rutina de miles de camioneros sudamericanos.

Y en cuanto a su carne congelada, aclara: “La mercadería se mantiene con el equipo de refrigeración del camión que tiene un tanque de combustible independiente. Este dura aproximadamente 8 días. Después de los 8 días se le carga el combustible, el tanque nuevo, y él hace su trabajo automático. Corta y arracnca. Digamos que mantiene la temperatura”.

Vivir sobre ruedas y en estos días en medio de la nieve

La cabina es dormitorio, comedor y sala de estar. La hornalla reemplaza a la cocina de la casa. La heladera portátil guarda lo indispensable. Los mates ayudan a que las horas pasen un poco más rápido.

Iván asegura que, con los años, también cambiaron muchas cosas. Recuerda épocas en las que encontrar un lugar seguro para dormir era casi una lotería y los baños de las estaciones de servicio dejaban mucho que desear.

Una gran cantidad de camiones a la espera de pasar a Chile en medio de uno de los temporales más fuertes que vive Mendoza.

"Hoy la mayoría de las estaciones mejoró muchísimo. Quedan pocos lugares realmente incómodos o inseguros", asegura.

Pero ninguna modernización puede cambiar una realidad. Cuando la cordillera decide cerrar el paso, todos quedan a merced del tiempo.

Los motores se apagan y las cargas esperan. Los días empiezan a contarse de otra manera.

Mientras la nieve sigue cayendo sobre la alta montaña mendocina y no existe una fecha confirmada para reabrir el Paso Cristo Redentor, Sergio continúa cocinando con otros colegas e Iván sigue haciendo de la cabina su casa.

Son apenas dos historias entre más de 1.500 que dejan los camiones varados en el paso a Chile.

En pocas palabras

  • Cierre del Paso Cristo Redentor: el paso internacional a Chile permanece cerrado por intenso temporal de nieve, afectando a más de 1.500 camioneros varados en Mendoza.
  • Vida de los camioneros: los choferes enfrentan la espera cocinando, compartiendo gastos, y lidiando con la escasez de servicios sanitarios mientras aguardan la reapertura.
  • Impacto en la carga: los transportistas gestionan sus cargas, como automóviles y carne congelada, asegurando su conservación y dependiendo de convenios empresariales para cubrir gastos de estadía y servicios.
Resumen generado por Thinkindot AI

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