Para el humorista Cacho Garay (69), en las denuncias por violencia de género, "la masculinidad ya determina la culpabilidad" de una persona, según opinó en declaraciones a este diario formuladas en la casa donde cumple prisión domiciliaria, en Maipú.
Cacho Garay sobre las causas de violencia de género: "La masculinidad determina culpabilidad"
El humorista conversó con Diario UNO y aseguró que "armaron todo" para perjudicarlo. Habló de los planes a futuro que tiene en el mundo del espectáculo

Cacho Garay (69) en un mano a mano exclusivo con Diario UNO.

Cacho Garay (69) en un mano a mano exclusivo con Diario UNO.
El comediante criticó los juicios donde la víctima es la mujer y aseguró que hay que recuperar la "objetividad". No dejó pasar que celebró, en su momento, la creación del Ministerio de la Mujer pero, según sus palabras, se "desvirtuó" y "no logró bajar la violencia".
Garay está imputado, entre otras cosas, por abuso sexual con acceso carnal en un número indeterminado de hechos y abuso sexual doblemente agravado por ser con acceso carnal y por ser cometido por dos personas. Garay no hablaba desde que fue detenido y trasladado al Complejo Penitenciario San Felipe en julio de 2023 tras la denuncia de su ex pareja, Verónica Macías.
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El 18 de junio pasado recibió el beneficio de la prisión domiciliaria que cumple en Maipú, en la casa de una hermana, donde recibió a este medio, con su look de siempre: su barba y la colita en el pelo que lo acompañó desde que ganó el Mundial del Chiste en Videomatch, programa de Marcelo Tinelli.
Atrás en el tiempo quedó el Cacho Garay espontáneo, de sonrisa fácil, que compartió programa con Susana Giménez. Hoy lo caracteriza la angustia y es algo que no esconde. La cárcel le cambió la vida, pero, según aseguró, el encierro no va a terminar con su vida artística. Está convencido de que volverá al teatro y hace planes para su posible vuelta a los escenarios.
-¿No te arrepentís de algo que hiciste, de tu forma de vida, de cómo viviste algunas situaciones?
-Nunca tuve maldad. La maldad y la envidia es algo que en mí no habita. A mí me pasó en el 2000 cuando gané en videomatch, en el campeonato nacional del chiste, tuve precaución de la puerta que me abrió Marcelo Tinelli. Pero yo no voy a dejar de abrirle las puertas ni brindarle oportunidades a quien considere que se lo merezca y tenga talento. Y también a quien no necesite apelar a otras cosas porque el éxito en lo artístico se logra a través de la perseverancia y del talento.
-¿No reconocés que eras una persona violenta, manipuladora y todas las cosas que dicen de vos?
-Podrían ustedes, desde los medios, hacer una encuesta donde opinen las personas que han trabajado conmigo y estoy seguro de que no les va a sorprender en absoluto. Todo eso no ha existido nunca. Yo, como cabeza de compañía y a veces como director, nunca tuve empleados, yo tuve compañeros.
-Pero la pregunta es en la intimidad, ¿cómo te manejabas?
-Igual que en todos lados. La violencia nunca existió. Es innecesaria cuando dos personas tienen la capacidad de dialogar.
-¿Le pedirías perdón a alguien?
-Perdón si alguna vez ofendí a alguien. A veces he tenido algún entredicho.
-No, pero vamos más puntual, a temas de relaciones cercanas. ¿Pedirías perdón a alguien por algo que hayas hecho?
-No hay por qué pedir perdón cuando uno ayuda, le cumple sus sueños a otras personas, le hace realidad sus sueños o transitar un camino soñado para lograr el reconocimiento de la gente. No espero que me agradezcan nada, porque si yo convoco a alguien o alguien viene para participar y tiene talento, para mí es suficiente. No espero que me estén adulando por eso.
-Me hace ruido lo que decís. 'Yo di la oportunidad, conmigo crecieron, conmigo lograron tal cosa'. ¿Por qué esa forma de expresarlo?
-No es que di oportunidades. A mí, como a usted, Scaloni no le va a dar la oportunidad. Si usted es un buen futbolista, Scaloni lo va a convocar, o usted va a ir a él y él lo va a ver en acción y va a decir, sí, me sirve. No es que yo di oportunidades o dejé de darlas. A mí cuando alguien me pareció talentoso, lo convoqué.
-¿Y nunca has pedido algo a cambio?
-No, eso es ser miserable.
-Se habló mucho de que vos utilizabas armas y finalmente incautaron algunas en tu casa.
-Primero no sé usar armas, segundo tenía de colección del tipo avant 1700, 1800. Son reliquias, no funcionan. Y alguna vieja arma que compré por ahí.
-Pero sí te encontraron 150 municiones.
-No, eso no me consta. Yo me enteré después. Antes de mi privación de la libertad, hubo en mi casa un allanamiento donde dieron vuelta hasta el último cajón, hasta unas cajitas chiquitas donde habían zapatos chiquitos de mi bebé, que ya es un hombre, absolutamente todo y no estaban esas municiones. La casa se dio vuelta entera y se encontró lo que se llevaron.
-Entonces, ¿alguien las tuvo que poner o no?
-Y obviamente. Si aparecieron, alguien las puso. Pero no es un tema de que yo quiera charlar porque es ajeno a mí.
-¿Qué opinión tenés acerca de la violencia de género? Digo, ¿has podido reflexionar?
-Cuando se creó el Ministerio de la Mujer, yo celebré. Es una herramienta valiosa pero que lamentablemente perdió credibilidad por algunos abusos o errores. Pero un ministerio, un ente que proteja a la mujer, a mí me parecía que era muy necesario. Que se haya desvirtuado es una pena porque tiene una buena finalidad pero la violencia no ha bajado.
Al contrario, creo que hasta se ha incrementado porque se ha distraído mucho en cosas irreales que han hecho perder de vista y dejar la objetividad sobre los casos reales que han terminado mal, que han terminado mal porque estaban distraídos por esa desvirtuación que hubo. No es una acusación, cualquier humano se equivoca.
-¿Creés que por ser hombre la mujer tiene un relato que tiene más peso?
-No sé a quién se le ocurrió decir eso del sexo débil. Ninguno de nosotros nació del vientre de un hombre. La mujer siempre ha sido algo invalorable, algo valioso. Yo vengo de una mujer, yo tengo hijas mujeres, yo he tenido novias. Así que no considero así.
-Pero la pregunta es en tu caso particular.
-Lamentablemente lo he visto en primera persona. En mi caso y en casos cercanos con los que me ha tocado convivir, donde el hecho de la masculinidad ya determina culpabilidad. Lo que hace falta es más objetividad, ser equitativo, que el principio de inocencia tenga vigencia.
-Te consulto por Sandra Astudillo: ¿Seguís manteniendo contacto con ella? Se dice que criaste a sus hijos.
No, no hemos hablado. Es más, no hemos hablado en años. Yo no he criado a sus hijos tampoco, fue una relación del pasado muy anterior a todo esto.
-¿No mantenías un vínculo con Astudillo?
-No tiene nada, absolutamente nada que ver en nada de lo que se me acusa. Ni en películas he visto una cosa como eso. Eso fue una cosa vergonzosa lo que pasó con esa señora y más de eso no voy a hablar. No digo de parte de la Justicia sino de alguien, acusar a alguien por hacerle un favor a otra persona.
-¿Cómo favor?
-Sí, hay un par de cosas que ya van a entender ustedes y lo va a entender la gente. Hay un pequeño círculo vicioso.
-¿Para afectar a Cacho Garay o para afectar a Sandra?
-Todo lo que estuviera cerca y pudiera afectar a Cacho Garay.
-No me queda claro. Si es para afectarte a vos por qué pusieron a Sandra, porque la causa podría haber seguido tranquilamente con la acusación tuya, ¿dónde entra Sandra?
-El tema era perjudicarme de la manera que fuera. Y bueno, había alguien que obtenía algún beneficio por inculpar a Sandra. Pero no es momento de hablar de eso ahora.
-¿Creés que de alguna forma alguien colaboró para hacer un armado en contra tuyo?
-No creo, estoy seguro de que armaron todo para perjudicarme.
-¿Hacés planes a futuro?
-Tengo muchísimas propuestas de trabajo, tengo proyectos. Nosotros tenemos una fundación con la que hemos hecho muchísimas cosas y aún estando privado de libertad hemos seguido haciendo cosas solidarias, generalmente con base en Buenos Aires. Hemos hecho cosas importantes para niños con enfermedades graves. Y tengo proyectos muy importantes que espero poder llevar a cabo que tienen que ver con el prójimo. Yo ya con 70 años mi expectativa a futuro es vivir en paz, poder ser útil. La riqueza no me moviliza. Soy más rico sintiéndome bien que teniendo el bolsillo lleno y sintiéndome mal.
-¿No te han dejado tirado del mundo del espectáculo?
-No, cuando me pasó esto, como Roberto Carlos, tenía un millón de amigos. De ese millón habrán quedado cinco o seis en el camino por distintas razones pero no alteró la cantidad.