Buenas noticias es lo que muchos están esperando encontrar en tiempos en los que el coronavirus ataca a todo el mundo. En medio de tantas cifras agobiantes y un aislamiento que se extiende, es importante encontrar buenas noticias que ayuden a afrontar la cuarentena con optimismo.
En Italia creen que el coronavirus podría detenerse antes de la vacuna
"El coronavirus podría perder su potencia y desaparecer antes de que se desarrolle una vacuna" dijo el doctor Giuseppe Remuzzi, director del Instituto de Investigación Farmacológica Mario Negri de Milán en el canal de televisión italiano La7.
"El virus está cerca de su fin y puede desaparecer sin necesidad de vacuna, ya que su potencia comienza a debilitarse", dijo contradiciendo la opinión médica generalizada de que el virus es un mal endémico que podría generar segundas o terceras oleadas.
Remuzzi explicò las razones para justificar la pérdida de potencia de la COVID-19. "La enfermedad resulta menos grave en los recién contagiados en comparación con los que se infectaron hace un mes. El número de personas que requieren cuidados intensivos en Italia es menor que el de hace unos meses. Si la situación sigue evolucionando como hasta ahora, el brote podría detenerse", añadió.
La emisión de gases bajó a niveles históricos por la cuarentena
Los efectos colaterales de la cuarentena son inèditos y hay que remontarse a 1958 para ver unos niveles de emisiones de gases de efecto invernadero comparables a los actuales en Europa.
La vicepresidenta y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico de España, Teresa Ribera, calificó la situación de "extraordinaria, aunque es obvio y muy probable que no se pueda mantener nos hace reflexionar sobre la magnitud de lo que hemos vivido estas semanas".
En el caso de España, las emisiones de partículas ofrecen los niveles más bajos desde que se tiene constancia estadística, en 1960.
Eslovenia, el primer país de Europa en declarar el fin de la pandemia
Eslovenia se convirtió en el primer país europeo en proclamar el fin de su epidemia de coronavirus y abrir sus fronteras a ciudadanos de la Unión Europea (UE).
"Eslovenia tiene el mejor cuadro epidemiológico de Europa, lo que hace posible poner fin a la epidemia", aseguró el primer ministro conservador Janez Jansa.
La pequeña república balcánica de 2 millones de habitantes -fronteriza con Italia, Austria, Hungría y Croacia- detectó a principios de marzo el primer caso de Covid-19, que ha causado 103 fallecidos entre 1.464 casos.
El Ministerio de Salud informó que en los últimos 14 días hubo solo 35 nuevos contagiados.
Hasta ahora, los ciudadanos de la UE estaban obligados a pasar una cuarentena, una medida que se sigue exigiendo a ciudadanos provenientes de fuera del bloque comunitario.
El fin de las medidas legislativas excepcionales por la epidemia no impiden que se sigan aplicando medidas de prevención, como mantener la distancia de seguridad y llevar mascarilla en espacios cerrados.
El primer caso de coronavirus en Eslovenia se registró el 4 de marzo, por una persona que regresaba de Italia, y la epidemia nacional se proclamó el 12 de marzo.
Japón levanta el estado de emergencia y abre colegios y comercios
Algunos colegios, restaurantes y otros comercios comenzaron a abrir en Japón luego de que el gobierno levantara su estado de emergencia por el coronavirus, aunque mantuvo las restricciones en Tokio y otras regiones donde aún hay riesgos de infección.
La recuperación de la normalidad en gran parte del país llega luego de que el gobierno consiguiera frenar los contagios con una estrategia que no incluye confinamiento obligatorio ni test masivos y que despierta interrogantes entre los expertos.
Pese a ser uno de los primeros países en registrar contagios fuera de China y a su magnitud demográfica, Japón está lejos de las naciones con más casos -suma unos 17.000- y tiene una de las menores tasas de mortalidad -el 4,1 % de los enfermos, o 0,52 por cada 100.000 habitantes-.
El gobierno decidió levantar la alerta sanitaria declarada en la mayor parte de su territorio tras registrar una notable ralentización de los nuevos contagios, aunque esa medida excepcional sigue por ahora vigente en Tokio y otras 8 prefecturas.
Tras registrar el 15 de enero su primer caso de Covid-19 conectado con la ciudad china de Wuhan, Japón fue uno de los primeros países en restringir la entrada de viajeros provenientes de las zonas más afectadas por el brote.
A fines de febrero recomendó ya el cierre de colegios y cancelar eventos masivos a nivel nacional.
"Nuestra estrategia ha sido efectiva a la hora de controlar los contagios durante la fase inicial", dijo Shigeru Omi, asesor del Ejecutivo japonés sobre la pandemia, al anunciar junto al primer ministro, Shinzo Abe, el fin de la alerta en gran parte del país
