La actriz Brigitte Bardot, quien se retiró de los escenarios en 1973 para convertirse en una defensora de los animales, pidió en una carta abierta dirigida al presidente de Francia, Emmanuel Macron, un "milagro" de Navidad para mejorar las condiciones de vida de los animales.
"¡La Navidad es un pequeño milagro para algunos y yo creo en los milagros! Aunque mejorar la condición humana es difícil, a veces imposible, con un poco de atención, de compasión y de voluntad sería fácil mejorar la de los animales, cuyos sufrimientos mudos son una vergüenza para Francia", aseguró Bardot en su carta.
Además, denunció el "total abandono" por parte de las autoridades de la protección animal y reclamó la instalación de sistemas de videovigilancia en los mataderos en los que, según denunció, cada día se sacrifican tres millones de animales "en condiciones de barbarie indignas y aterradoras".
Bardot, de 84 años, cuestionó a Macron por las concesiones que hizo a los cazadores quienes en agosto pasado lograron que el precio del permiso de caza nacional bajara de 400 a 200 euros.
En su carta, la activista lamentó que el presidente haya convertido Francia en "un parque de atracciones para el exterminio de los animales", según consignó la agencia Efe.
Luego de ser una de las actrices más reconocidas del cine, Bardot se retiró en 1973 para dedicarse a la protección de animales. "Di mi belleza y mi juventud a los hombres. Ahora daré mi sabiduría y experiencia a los animales", dijo entonces.
Nacida en 1934 en uno barrio de clase alta de París, Bardot consiguió fama mundial en 1956 cuando protagonizó "Y Dios creo a la mujer", el film que la convertiría en un símbolo sensual.
