Wamani: espíritu protector de la montaña. Ese es el nombre en quechua que el magnate tecnológico Martín Varsavsky eligió para la estancia de 32.000 hectáreas que comparte con otros inversores argentinos y extranjeros en Pareditas, San Carlos, Mendoza.
"Aquí hay agua pura": qué tiene San Carlos como refugio para millonarios ante una Tercera Guerra Mundial
El magnate Martín Varsavsky y otros inversores ya tienen 32.000 hectáreas en San Carlos, donde avanzan con un proyecto que combina naturaleza y aislamiento
“Es un lugar para hacer una pausa”, cuentan desde el proyecto. “Un refugio”, ante un eventual desastre nuclear o colapso del norte por la Tercera Guerra Mundial, charló el propio Varsavsky con el Financial Times, diario británico que, con esta historia, puso a Mendoza en la tapa de la prensa mundial.
A Mendoza… y a San Carlos en particular. Y por eso, el departamento está revolucionado.
San Carlos, a la tapa de los diarios por ser refugio de millonarios
“Es un pueblo tranquilo y tiene de todo. Aquí hay agua pura. Es un lugar maravilloso”, dice el intendente Alejandro Morillas sobre San Carlos y el por qué podría resultar atractivo para inversores como Varsavsky que no solo piensa en el campo como un destino remoto con mínima intervención humana, sino también como una especie de búnker en el cual refugiarse en caso de un colapso por la Tercera Guerra Mundial.
La estancia está por la vieja Ruta 101, cerca de la Laguna del Diamante, entre los arroyos Hondo y La Faja. Dentro de las 32.000 hectáreas está el Pico Wamani, de 5.000 metros, que le da el nombre al campo.
“Martín (Varsavsky) es muy cuidadoso del ambiente”, reconoció Morillas en diálogo con Diario UNO.
La estancia Wamani, un refugio para millonarios en San Carlos
La adquisición de las propiedades fue hace casi 3 años. Por la Municipalidad de San Carlos pasaron luego las autorizaciones para empezar a construir.
Ya están listas la pista de aterrizaje, los domos a la vera del arroyo y la restauración del casco principal. En proceso hay más construcciones, pero, mientras tanto, Wamani ya está recibiendo huéspedes.
También hay una pista para bicicletas en la que, en un futuro cercano, podría celebrarse alguna carrera para amantes de la montaña.
“Es un empujón enorme para San Carlos”, que ha aportado trabajadores al proyecto y que tiene que seguir trabajando para posicionarse turísticamente no solo por sus paisajes sino también como pueblo del vino, del orégano y de las aromáticas.
De quién era el campo antes de transformarse en un refugio para la Tercera Guerra Mundial
La expansión del grupo de inversores argentinos y extranjeros en San Carlos fue paso a paso. Según contó el propio Varsavsky, primero "compramos un campo; luego el de al lado. Y ahora tenemos unas 32 mil hectáreas".
Esas tierras rurales, según pudo saber Diario UNO, pertenecían a la familia Salcedo, de Luján de Cuyo.
En ellas, era habitual ver pastar a las mulas del Aconcagua.
“Seguimos viendo otros campos, pero –por ahora- no firmamos nada más", reconoció además el empresario tecnológico.
“Me encanta Mendoza. A mí y a mi familia”, dijo Varsavsky.
“Tenemos dique, agua, de todo. Es un lugar maravilloso”, apoyó Morillas, desde San Carlos.
En pocas palabras
- Refugio millonario: Martín Varsavsky y otros inversores poseen 32.000 hectáreas en San Carlos, Mendoza, para un proyecto de naturaleza y aislamiento.
- Motivación apocalíptica: el proyecto Wamani se presenta como un refugio ante un posible colapso global o guerra nuclear, atrayendo atención internacional.
- Atractivo local: el intendente destaca de San Carlos su tranquilidad, pureza del agua y potencial como destino turístico y productivo.







