Para establecer responsabilidades en la tragedia que ocurrió en una carrera cuadrera en Santa Rosa, la fiscalía avanza sobre las condiciones sanitarias y el origen de caballo que embistió a tres personas y produjo la muerte de Zahir Aguirre (6) y graves heridas a dos adultos, Sonia Rivas y Carlos González, que continúan internados.
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Después de practicar un operativo de ablación de órganos, la familia informó que el cuerpo de Zahir Aguirre será velado a partir de las 23 de este martes en una de las salas de la Cochería Ferreira, ubicada en Vicuña Prado 39 de la ciudad de Rivadavia.
Entre tanto el fiscal de la causa, calificada como homicidio culposo y lesiones graves culposas, se dirigió hasta el hipódromo de Mendoza, donde está alojado el caballo que protagonizó la tragedia.
Se pudo confirmar que el animal compite frecuentemente en el hipódromo principal de la provincia y fue llevado al distrito santarrosino de 12 de octubre especialmente para competir en el festival de carreras cuadreras que organizaba por el “Club Social y Deportivo Santa Rosa Eventos Hípicos”, que contaba con las habilitaciones correspondientes.
Una fuente ligada a la investigación indicó que personal veterinario tomó una muestra de orina, con el fin de ser analizada y establecer si al equino se le había suministrado alguna droga para mejorar su rendimiento y que pudiera haber afectado su comportamiento. Ese análisis se realizará en un laboratorio de la Universidad Maza, especializado en veterinaria, pero debido a que se encuentra cerrado por vacaciones hasta febrero, la muestra se conservará en frío hasta poder estudiarla.
Además se constató que el caballo tenía lesiones compatibles con el hecho. Así fue que se le detectaron algunos cortes, incluso algunos que ya habían tenido que ser suturados con varios puntos, que corresponden a los producidos por el alambrado que separaba la pista del público y que fue traspasado por el animal antes de embestir a las víctimas.
El caballo es propiedad de un vecino de Uspallata, que ya fue identificado en el expediente, y el animal tiene su alojamiento fijo en el hipódromo oficial.
En la cuadrera de Santa Rosa fue promocionado bajo el nombre de “Brunito”, aunque no está confirmado si ese es el mismo nombre que lo identifica en las carreras oficiales ya que “es posible que se le haya modificado para participar en la cuadrera y sorprender a los que suelen apostar en estos eventos”, indicó la fuente.
El jockey que montó a “Brunito” el domingo, un joven de 23 años que practica la actividad desde los 15, indicó que el animal se encontraba normal antes y durante la carrera pero que, apenas traspasó la meta, giró hacia la izquierda sin que lo pudiera controlar. Incluso en la maniobra el jockey salió despedido y sufrió varios traumatismos. El caballo primero embistió el alambrado y después al público.
Al ser consultado del por qué creía que el caballo había reaccionado así, el jockey estimó que es posible que “Brunito” estaba acostumbrado a correr en el óvalo tradicional del hipódromo y que, después de correr a toda velocidad por la recta, giró hacia la izquierda instintivamente para continuar corriendo.
Incluso esta misma posibilidad la sugirieron un organizador del evento y el veterinario que controló a los caballos la tarde del domingo.
Por ahora la investigación continúa y la causa no tiene imputados.




