El movimiento es una de las mejores medicinas para la artrosis de rodilla. Cuando los cartílagos se desgastan, fortalecer los músculos de alrededor (especialmente los cuádriceps, que son los músculos del muslo) ayuda a "absorber el impacto" y quita presión a la articulación, reduciendo notablemente el dolor. Por eso, un ejercicio se presenta como el ideal para los adultos mayores.
Artrosis de rodilla en adultos mayores: cómo aliviar el dolor en casa con una toalla
Los adultos mayores pueden aliviar sus dolores de rodilla con un sencillo ejercicio recomendado por expertos
La artrosis de rodilla(u osteoartritis) es una enfermedad crónica y degenerativa en la que el cartílago que amortigua los extremos de los huesos de la rodilla se desgasta progresivamente. Esto provoca que los huesos rocen entre sí, causando dolor, rigidez y dificultad para moverse.
Cómo aliviar los dolores de la artrosis usando una toalla
Esta actividad es uno de los ejercicios favoritos de los fisioterapeutas por una razón muy simple: es un ejercicio isométrico. Esto significa que el músculo trabaja y se fortalece muchísimo, pero la articulación de la rodilla no se mueve ni se frota.
Acuéstate boca arriba en la cama o en el suelo. Coloca una toalla enrollada o un cojín pequeño justo debajo de la rodilla. Luego, empuja activamente la parte posterior de tu rodilla hacia abajo, presionando la toalla, mientras levantas ligeramente el talón del suelo, haciendo 10 repeticiones por pierna.
Al acostarte boca arriba para hacerlo, puedes flexionar la otra pierna (la que no está trabajando) y apoyar la planta del pie en la cama o el suelo. Esto ayuda a que tu espalda baja se apoye por completo y no se fatigue.
No hace falta que sea un rollo gigante. Con que la toalla enrollada tenga el grosor de un puño es más que suficiente. A veces, al hacer fuerza con el muslo, tendemos a aguantar el aire. Intenta respirar con normalidad mientras cuentas esos 3 segundos de presión.
Consejos importantes para el día a día
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El calor y el frío son tus aliados: si la rodilla está muy rígida por la mañana, aplica calor suave durante 15 minutos antes de hacer los ejercicios. Si notas inflamación o molestia después de moverte, aplica una compresa fría (envuelta en un paño) durante 10 o 15 minutos.
Camina si es posible: los paseos cortos en terreno llano y con un buen calzado amortiguado son magníficos para mantener la articulación lubricada.
Consulta médica: cada cuerpo es un mundo. Siempre es buena idea que un fisioterapeuta o tu médico de cabecera supervise tu rutina para asegurarse de que es la ideal para tu grado específico de artrosis.


