Historias

AllayMe, el espacio donde las mujeres sordas de Mendoza encontraron una voz compartida

El grupo reúne a 80 mujeres, la mayoría sordas e hipoacúsicas, que se acompañan, reciben información y luchan por una atención médica más accesible

Editado por Cecilia Corradetti
corradetticecilia@gmail.com

Hasta hace poco, muchas mujeres sordas de Mendoza llegaban a una consulta médica, a un trámite o incluso a una situación de violencia dependiendo de otra persona para poder comunicarse. Hablar de salud sexual, de maternidad, de un diagnóstico o simplemente hacer una pregunta íntima resultaba casi imposible sin la presencia de un familiar o un intérprete. Esa realidad fue la que impulsó el nacimiento de AllayMe, un espacio pensado por y para mujeres de la comunidad sorda que hoy busca crecer para llegar a más mendocinas.

AllayMe, un espacio pensado por y para mujeres de la comunidad sorda que hoy busca crecer para llegar a más mendocinas.

El nombre no fue elegido al azar. "Allay" proviene del huarpe y remite al renacimiento, la vida y el corazón, mientras que el "Me" identifica a Mendoza, la provincia donde comenzó este proyecto comunitario. Actualmente reúne a unas 80 mujeres, de las cuales 65 son sordas o hipoacúsicas y las restantes son oyentes que colaboran de manera voluntaria.

"La idea surgió porque advertimos una doble vulnerabilidad: las barreras de comunicación que enfrenta toda la comunidad sorda y las problemáticas específicas que atravesamos las mujeres", explican desde el grupo. Hasta entonces no existía un ámbito accesible en Lengua de Señas Argentina (LSA) donde pudieran reunirse para hablar libremente de sus derechos, su salud, sus emociones o simplemente compartir experiencias cotidianas.

Talleres, charlas y momentos de encuentro para mujeres

Las reuniones combinan talleres, charlas y momentos de encuentro. Se abordan temas vinculados con la salud sexual y reproductiva, la prevención de la violencia de género, la maternidad, la autonomía económica y los derechos ciudadanos. También organizan actividades recreativas, espacios de reflexión y salidas al aire libre, siempre garantizando que toda la comunicación sea en Lengua de Señas Argentina.

Pero quizás el mayor cambio no se mide en la cantidad de encuentros sino en lo que ocurre después. Mujeres que durante años enfrentaron solas las dificultades para comunicarse descubren que sus experiencias son compartidas, intercambian soluciones prácticas y comienzan a desenvolverse con mayor autonomía. La información deja de depender de terceros y circula directamente entre quienes integran la comunidad.

Las barreras siguen siendo muchas. Conseguir una atención médica accesible, realizar una denuncia o atravesar un examen ginecológico continúa siendo un desafío cuando no existen profesionales preparados para comunicarse en LSA. A eso se suman las dificultades para acceder al empleo y la escasez de espacios recreativos verdaderamente inclusivos.

Las barreras siguen siendo muchas. Conseguir una atención médica accesible, realizar una denuncia o atravesar un examen ginecológico continúa siendo un desafío.

Con ese panorama, AllayMe decidió dar un paso más y avanzar hacia la conformación de una asociación simple con sede en Godoy Cruz para fortalecer su trabajo y celebrar convenios con organismos públicos y privados. Su objetivo es desarrollar programas permanentes de salud accesible, generar capacitaciones laborales y producir materiales audiovisuales en Lengua de Señas Argentina sobre prevención, derechos y bienestar.

Un trabajo para mujeres sordas y el apoyo de un hospital

Mientras ese proceso avanza, el grupo ya comenzó a demostrar que el cambio es posible. Desde abril trabaja junto al Hospital Luis Lagomaggiore acompañando a mujeres sordas durante controles médicos y estudios, una experiencia piloto que comenzó en el área de ginecología y luego se extendió a las distintas derivaciones que surgen durante la atención.

Todo el trabajo es voluntario. Sin embargo, las integrantes sueñan con que el proyecto pueda crecer mediante convenios con hospitales, municipios, universidades y organismos vinculados con la salud y la inclusión. Creen que una mujer informada en su propia lengua puede acompañar a otra, romper el aislamiento y transformar un problema individual en una solución colectiva.

Porque, más allá de las actividades que organizan, en AllayMe ocurre algo mucho más profundo: mujeres que durante años encontraron barreras para hacerse escuchar descubrieron un lugar donde, por fin, no necesitan que nadie hable por ellas.

Instagram: @allayme.Isa

En pocas palabras

  • AllayMe: espacio para mujeres sordas de Mendoza, promoviendo información y atención médica accesible.
  • Objetivo: ampliar el alcance del proyecto para llegar a más mendocinas, abordando salud sexual y violencia de género.
  • Colaboración: trabajo junto con el Hospital Luis Lagomaggiore para acompañar a mujeres sordas en controles médicos y estudios.
Resumen generado por Thinkindot AI

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