Gerardo Tejeda, Nacho Rogé y Pablo Betancourt, liderados por el guía Adrián Miranda de María, ya tienen sus mochilas y sus mentes preparadas para encarar la recta final hacia la cumbre del Aconcagua. Organizaron la ropa, equipo y lo que comerán en los próximos días para caminar a más de 5.000 metros de altura hasta llegar a la cima.
Antes, se despidieron este jueves del campamento Plaza de Mulas con un gran asado, en lo que fue el día 5 de la expedición.
Está todo listo para que el viernes a la mañana el equipo Aconcagua, crónicas de la cumbre, avance hacia el campamento Canadá a 5.060 metros de altura. Hasta allí irán livianos ya que el miércoles ya llevaron parte del equipo que necesitarán más arriba y volvieron a bajar al campamento Plaza de Mulas, a 4.300 metros de altura, donde este jueves aprovecharon un día de descanso.
Sus compañeros de El Siete los despidieron con un asado, para darle un gran cierre a esta primera etapa de la travesía que busca transmitir por primera vez en la historia cómo viven en los diferentes campamentos una expedición que busca coronar la cumbre del Aconcagua, o llegar hasta donde sus cuerpos se lo permitan, sin poner en peligro sus vidas.
El "Colapinto del monte" del Aconcagua
El realizador de contenidos y camarógrafo de El Siete, Gerardo Tejeda, a quien su grupo apodó "el Colapinto del monte", es uno de los alumnos más obedientes y prolijos. Es la primera vez que camina por las alturas del Aconcagua, por lo que su energía está a pleno, pero sabe que necesita regularla y hacer todo bien.
"Hago lo que el guía líder me dijo que es tomar los 4 litros de líquido por día. Ahora es donde más trabaja la cabeza porque no te podés olvidar nada, y cada paso que damos es estar más cerca del objetivo", contó Gerardo, alias "el Colapinto del monte", desde el campamento Plaza de Mulas.
También contaron que fue quien consiguió el primer turno para bañarse este jueves: "Hay que evitar la posibilidad de una gripe o un resfrío y por eso no es conveniente hacerlo en la noche. Hay que cuidar hasta el más mínimo detalle, hidratar, no pasar frío, no tener ampollas. Hay que cuidar el cuerpo que es lo que nos va a permitir dar ese paso a paso hacia el Aconcagua".
"Me siento espectacular. Es una jornada de descanso y para preparar la mochila para empezar a subir los campamentos y no bajar más. Ahora empezamos a subir, subir y subir", agregó Gerardo Tejeda de El Siete.
Planificación en el Aconcagua
Los próximos días que vivirá el equipo cumbre tienen una gran planificación desde lo físico, lo logístico y también respecto a las condiciones del tiempo, el cual en Aconcagua puede cambiar de un momento a otro, por lo que chequean el pronóstico 3 o 4 veces en un día.
Es necesario asegurarse que haya una ventana de buen tiempo para que sea el momento óptimo de llegar a la cumbre del Aconcagua. Principalmente lo que chequean es que no haya fuertes vientos ni tormentas ya que pueden complicar todo.
Adrián Miranda De María, el guía líder con 30 cumbres en el Aconcagua, explicó: "No estamos solos, hay un gran equipo que nos colaboran con sus aportes e información. La meteorología es una lotería y queremos llegar a la cima el mejor día y de la mejor forma".
"Este jueves tenemos que dejar todo preparado porque desde ya subimos y no hay retorno", sostuvo Adrián y detalló que cuando el viernes llegan al campamento Canadá, a 5.060 metros de altura, descansarán, hidratarán y pasaran la noche allí.
El sábado temprano avanzarán hacia el campamento Nido de Cóndores, a 5.500 metros de altura, uno de los lugares con los atardeceres más espectaculares y vistas únicas. Allí aclimatarán por lo menos dos días y dependiendo las condiciones del tiempo seguirán camino hacia el campamento Cólera, a 5.970 metros de altura, donde pasarán una noche más para el día siguiente intentar llegar a la cumbre del Aconcagua, a 6.962 metros de altura.
"Una jornada normal de ascenso puede ser de 8 a 10 horas según el ritmo de marcha y el estado de cada uno", detalló el guía líder. Si bien no cuentan la distancia en kilómetros, sino en metros de altura, desde el campamento Cólera hasta la cumbre hay aproximadamente 3 kilómetros, pero por la altura y la hipoxia que genera eso en el cuerpo la subida es muy lenta.
"Es más o menos un paso de astronauta, es pensar en un paso para inhalar, otro paso para exhalar para no tener un pico de exaltación y hacer que el cuerpo aguante", agregó Adrián.
La última obligatorio e importante que hicieron este jueves fue pasar por el servicio médico para hacerse un chequeo general y confirmar que están en perfecto estado para avanzar hacia la cima del Aconcagua.
La alimentación en campamentos de altura de Aconcagua
A partir de ahora cada uno comerá lo que le caiga bien y tolere su estómago en la altura del Aconcagua, pero principalmente pensaron en menúes que sean fáciles de digerir.
Salchichas con puré, arroz con pollo, verduras, queso, jamón crudo, lomito de cerdo, hamburguesas, rapiditas para preparar tacos y quesadillas, huevos, hamburgesas, fideos, avena son alimentos que son muy nutritivos y que el cuerpo necesita en altura.
Además de cosas dulces como budines y galletas, y lo que llaman comida de marcha como gomitas, caramelos, frutos secos, turrones, barras de cereal, que es lo que se come mientras caminan para levantar energías. También leche, jugos y té de diferentes sabores para ayudar con la hidratación muy necesaria a más altura.
Todo en su justa medida porque cada cosa representa peso que llevarán en sus espaldas hasta la cima del Aconcagua.










