Un mes se cumple este martes del trágico día en que Florencia Romano dejó su domicilio para nunca más volver. La vida de la joven de 14 años fue cegada muy prematuramente y con violencia. Su caso dejó al descubierto una cadena de inoperancias que hizo enardecer a toda la sociedad de Mendoza. Su familia apunta hacia los responsables y pide justicia por el femicidio de la niña con una convocatoria y suelta de globos.

Este martes, las redes sociales comenzaron desde las primeras horas a recordar el fatídico sábado de diciembre en el que la chica saló de su casa rumbo a Maipú para no regresar. Es que se cumple un mes desde que el acusado Pablo Aranciba (33) decidió quitarle la vida y arrojar su cuerpo a una acequia.

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A las 19, en la rotonda de la Virgen de Guaymallén, la familia, amigos y allegados de la joven se reunirán en un nuevo pedido de justicia y harán una suelta de globos en su honor.

Dos días después de su desaparición, cuando la foto de Florencia en la que se pedía por su aparición ya había sido compartida miles de veces, la Justicia comenzó a investigar el caso. Rápidamente, el martes, aprehendieron a Arancibia y su pareja como posibles sospechosos. El jueves, sus restos fueron encontrados.

Luego se supo lo que ocurrió durante las primeras horas y eso provocó un malestar generalizado. En el momento en que la joven era violentada, un vecino llamó al 911 para alertar sobre un caso de violencia de género pero la comunicación fue desechada. Debido a la cercanía de la comisaría con el domicilio del imputado se presume que un móvil se podría haber hecho presente en menos de cinco minutos y, tal vez, evitar el crimen. Pero eso nunca se sabrá.

En tanto, su familia al llegar a hacer la denuncia el domingo a la oficina fiscal se encontró con que el horario de atención había terminado por lo que se les pidió hacerla e forma online.

Las declaraciones del jefe de la Policía de Mendoza, Roberto Munives, no hicieron más que caldear los ya encendidos ánimos sociales cuando indicó que el asesinato podría haberse evitado con educación, cuidado y seguimiento familiar.

El caso de Florencia ya tiene a dos personas imputadas: Arancibia por femicidio y a Soledad Herrera, la operadora de la línea de emergencia 911, por abandono de persona en contexto de violencia de género en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público, que prevé una pena de 3 a 10 años.

Sin embargo, los abogados querellantes Cristian Vaira Leyton y Agustín Magdalena que representan a la familia ya advirtieron que buscarán a todos los culpables e implicados por el hecho.