Llega el otoño y baja la temperatura, pero esto no tiene que ser sinónimo de un jardín apagado. Si bien muchas especies entran en reposo, hay plantas trepadoras que alcanzan su mejor momento justo cuando bajan las temperaturas. Con tonos cálidos, follaje vibrante y floraciones inesperadas, estas especies pueden transformar cercos y pérgolas en puntos de atracción visual.
3 plantas trepadoras para llenar el jardín de color en otoño
Alegra tu jardín en otoño con estas tres plantas trepadoras, que tienen flores coloridas y tiñen sus hojas con tonalidades intensas

Estas plantas trepadoras aportan color al jardín.
Para esto es importante elegir las trepadoras adecuadas. Además, estas especies son una solución para aprovechar el espacio vertical y sumar textura sin necesidad de grandes superficies. A continuación, tres opciones que combinan belleza, resistencia y un plus ornamental ideal para el otoño.
Bignonia
La Bignonia (Campsis radicans) es conocida por sus flores en forma de trompeta, de un intenso color anaranjado que se roba todas las miradas. Aunque su pico de floración suele darse en verano, muchas plantas mantienen flores o tonos cálidos en otoño, prolongando el espectáculo.
Recomendadas
En cuanto a cuidados, necesita sol pleno para desarrollarse bien y florecer con intensidad. Es resistente y tolera suelos variados, aunque conviene podarla para controlar su crecimiento, ya que puede volverse invasiva si no se guía.
Madreselva
La Madreselva (Lonicera japonica) es una enredadera muy popular que combina follaje persistente con flores delicadas y muy perfumadas. Uno de sus distintivos es su fragancia, especialmente intensa al atardecer, lo que la convierte en una opción ideal para ubicar cerca de ventanas o espacios de descanso.
Es fácil de cuidado, se adapta tanto al sol como a la media sombra y no requiere demasiada atención. Crece con rapidez, por lo que también se recomienda una poda ocasional para mantenerla ordenada y favorecer nuevas floraciones.
Parra virgen japonesa
Si hay una trepadora que nos hace pensar en el otoño, es la Parra virgen japonesa (Parthenocissus tricuspidata). Su principal atractivo es el cambio de color de sus hojas, que pasan del verde al rojo intenso, naranja y bordó, creando una cortina colorida.
A diferencia de otras especies, no necesita soporte complejo, ya que se adhiere sola a las superficies mediante pequeños zarcillos. Esto la hace ideal para cubrir paredes y fachadas.
En cuanto a cuidados, es muy resistente y de bajo mantenimiento. Tolera el frío, se adapta a distintos tipos de suelo y no requiere riego excesivo. Para potenciar su coloración otoñal, lo mejor es ubicarla en un lugar con buena exposición al sol.