La orquídea Cymbidium es una planta que cuenta con una floración singular. Si la cuidamos con rigurosidad puede llegar a florecer hasta dos meses y medio, un periodo extenso, teniendo en cuenta que hablamos de orquídeas.
Esta especie es nativa de Australia, África y Asia. Una de sus peculiaridades es que, en estado natural crece en muchas ocasiones como planta terrestre, esto quiere decir que evolucionaron a partir de algas y se adaptaron a vivir fuera del agua. Puede crecer en interiores o exteriores.
Dejando de lado estas curiosidades, nos concentramos en sus cuidados. Si bien no requiere grandes sacrificios, ni ser un jardinero experto, es mejor si conocemos sus cuidados básicos.
Cuidados de la planta
Esta orquídea requiere mucha luz, no solo para crecer, sino para florecer. Es imprescindible que la cultives en un espacio donde reciba al menos seis horas de luz directa por día. Eso sí, en climas muy cálidos prefiere semisombra en verano, ya que se pueden quemar sus hojas.
A pesar de que es una orquídea de orígenes tropicales, es capaz de aguantar heladas ligeras. De hecho, necesita temperaturas frías para poder florecer. Lo ideal es someter a la planta a cambios de temperatura. Durante el día, puede estar expuesta a más grados, mientras que en la noche es mejor que esté en un ambiente fresco.
La pauta de riego de la orquídea Cymbidium, varía de forma importante según el ciclo vegetal en el que se encuentre la planta. En los meses cálidos, hay que regar mínimo una vez a la semana, mientras que en los de frío se puede espaciar más.





