La focaccia es un clásico pan italiano que tiene cierto parecido con la pizza, pero se cree que nació mucho antes. Hoy te enseñamos cómo preparar una de las recetas tradicionales para deleitar tu paladar y el de tus seres queridos.
La diferencia entre la pizza y la focaccia se encuentra en el tiempo de fermentación y el grosor de la masa. Te acercamos la mejor de las recetas, la más común, para que prepares estea especie de pan gordito a base de harina, levadura, agua y aceite.
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¿Qué es una focaccia?
Una focaccia es una especie de pan de más o menos 2 centímetros de grosor, crujiente por fuera y blando por dentro, que se toma para acompañar todo tipo de alimentos y como parte de bocadillos o sándwiches. Por su forma de leudar, es fácil de conservar. Puede ser dulce o salada, además de rellena.
Ingredientes de la clásica focaccia italiana
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- 375 gramos de harina
- 15 gramos de levadura fresca
- 5 gramos de sal
- 1/2 cucharaditas de azúcar
- 100 gramos de agua tibia
- Aceite de oliva virgen extra
- Hierbas aromáticas
- Sal en escamas
Cómo preparar una focaccia básica y crujiente
- Diluí la levadura fresca en un poco de agua tibia.
- Agregá en un bowl la harina, el azúcar y la sal.
- Hacé un agujero en el centro para incorporar la levadura y el resto de agua y trabajá la masa.
- Echá un chorrito de aceite de oliva para facilitar el amasado y volcá la masa en la mesada para seguir amasando entre 10 y 12 minutos.
- Devolvé la masa al bowl y tapala con un trapo o papel film para dejar que doble su volumen (alrededor de 1 hora).
- Engrasá una bandeja con aceite, volcá la masa, extendé ligeramente sin aplastar. Pinceá con aceite y dejá reposar 30 minutos.
- Precalentá el horno a máxima temperatura, da vuelta la masa para volver a colocarla en la bandeja y hundí los dedos haciendo unas pequeñas hendiduras.
- Dejá reposar 10 minutos más, añadí un chorrito de aceite, las hierbas aromáticas y sal en escamas.
- Horneá durante 5 minutos, bajá un poco la temperatura del horno y cociná unos 15 minutos más o hasta que veas que está dorada.
- Sacá tu focaccia del horno y terminala con un poco de aceite. Dejá reposar por 5 minutos y desmoldá.
¡Listo! Ya tenés la clásica focaccia italiana en tu mesa para degustar en cualquier ocasión.





