Cualquier persona sabe que el secreto de un buen chimichurri o del recado de unas empanadas jugosas no está solo en la carne, sino en la calidad de las especias. El ají molido y el pimentón son el ADN de nuestro sabor y son muchas veces el alma de alguna receta.
Cómo hacer tu propio pimentón y ají molido: la receta casera de dos de las especias más utilizadas
Hacer la receta de tus propios condimentos, no solo garantiza un producto 100% natural, sin conservantes ni colorantes artificiales, sino un sabor único

La receta de ají molido y pimentón, es fácil de hacer y es 100% natural.
Pero la diferencia entre comprarlos en sobrecitos en el supermercado o hacerlos de manera artesanal en casa es, sencillamente, abismal.
Hacer la receta de tus propios condimentos, no solo garantiza un producto 100% natural, sin conservantes ni colorantes artificiales, sino que además aprovecha al máximo la nobleza de la tierra propia de cada uno.
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A continuación, la guía definitiva para transformar los pimientos frescos en el tesoro de tu alacena.
Receta de ají Molido: el toque de fuego
Para el ají molido buscamos textura (las clásicas escamas) y ese picor característico que levanta cualquier preparación.
Ingredientes
- Ajíes picantes rojos frescos. Podés usar la variedad "cacho de cabra", jalapeños rojos, o el famoso "puta parió" si buscás un picor más intenso.
El paso a paso:
- Lavado y preparación: lavá bien los ajíes y secalos con un paño. Cortales el cabito. Si querés que pique menos, podés abrirlos al medio y retirar algunas semillas y venas (aunque los valientes prefieren dejar todo).
- El secado: este es el paso clave. Tenés tres opciones:
- Al sol (el método tradicional): pasá un hilo de algodón por los cabitos con una aguja y colgalos al sol en un lugar seco y ventilado. En zonas con clima árido, este proceso puede tardar un par de semanas.
- Al horno: colocalos en una placa y llevalos al horno a la temperatura mínima posible (entre 60°C y 80°C), con la puerta apenas entreabierta con una cuchara de madera para que escape la humedad. Tardará entre 4 y 6 horas.
- Deshidratador: si tenés uno, usalo a 50°C hasta que estén completamente quebradizos.
- La molienda: una vez que los ajíes estén crujientes y se rompan al tacto, llevalos a un mortero si querés un proceso bien rústico, o dale toques cortos en una procesadora. Atención: ¡No respires el polvillo al abrir la tapa! El objetivo es lograr escamas, no polvo.
Receta de pimentón casero: el color del sabor
A diferencia del ají molido, el pimentón dulce (o páprika) busca aportar un dulzor terroso, un color rojo vibrante y debe tener la textura de un polvo muy fino.
Ingredientes
- Pimientos morrones rojos, bien carnosos y maduros.
El paso a paso
- Preparación: lavá los morrones, quitales el tallo, las semillas y las nervaduras blancas del interior. Cortalos en tiras bien finas para acelerar el proceso de deshidratación.
- El secado: Debido a que el morrón tiene muchísima más agua que los ajíes picantes, el secado al sol es difícil porque pueden honguearse. Lo ideal es el horno. Colocá las tiras en una placa sobre papel manteca y llevalas al horno al mínimo (no más de 70°C), con la puerta entreabierta. Este proceso puede llevar de 8 a 12 horas. Deben quedar completamente secos y duros, como si fueran de cristal.
- La molienda: Rompé los morrones secos con las manos y colocalos en un molinillo de café o en una procesadora de alta potencia. Acá sí buscamos pulverizar por completo hasta obtener un polvo rojo e impalpable.