El hijo del juez federal Walter Bento, Nahuel, fue procesado este jueves y se le dictó un embargo por $75 millones por presunto "lavado de activos de origen ilícito", en relación a los bienes que habría recibido producto de las actividades que -para la fiscalía- llevaba adelante su padre.
Un hijo del juez Walter Bento fue procesado y se le dictó un embargo por $75 millones
El procesamiento lleva la firma del juez Eduardo Puigdéngolas, y en él se considera que existen elementos suficientes para aseverar que el joven empleado judicial percibió fondos de procedencia poco clara y realizó viajes que no coinciden con sus ingresos declarados, entre otros hechos que el magistrado consideró sospechosos.
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Además, Puigdéngolas dictó el mencionado embargo, que está en sintonía con medidas anteriores: para el juez Walter Bento ya pidió prisión preventiva, al considerarlo el líder de una asociación ilícita que cobraba dinero a cambio de beneficios procesales para detenidos por la Justicia Federal.
Sin embargo, Bento padre aún no ha sido detenido y sigue en actividad debido a que el Consejo de la Magistratura no ha resuelto su situación disciplinaria, lo que implica que el juez cuestionado conserva sus fueros.
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La acusación contra Nahuel Bento
Según la investigación que lleva adelante el fiscal Dante Vega, Nahuel Bento habría recibido y ocultado “fondos de procedencia ilícita, al adquirir bienes muebles e inmuebles registrables, como así también realizar inversiones en fideicomisos inmobiliarios y numerosos viajes al exterior”.
La hipótesis de Vega es que Bento conseguía el dinero y junto a su esposa Marta Boiza -también imputada por lavado- activaba un circuito de blanqueo a través de algunos allegados y de Nahuel.
En el caso de este último, la operatoria se habría concretado mediante donaciones, anticipos de herencia, compras de vehículos de alta gama y por lo menos 85 viajes al exterior entre 2007 y 2021, incluyendo visitas a España, México, Italia, Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos. Asimismo, Nahuel adquirió cuatro locales en el complejo Il Mercato de Maipú.
El pasado 23 de junio lo citaron. Nahuel Bento escuchó la imputación por lavado de activos pero se abstuvo de declarar, probablemente por consejo de sus abogados Mariano Cúneo Libarona y Gustavo Gazali.
No obstante, el hijo del juez no enfrenta un pedido de prisión debido a que los delitos por los que se lo acusa no contemplan penas duras y, en efecto, si en algún momento es condenado sería bajo la modalidad condicional.
Luciano, su hermano, también ha sido citado a declarar, aunque el Cuerpo Médico Forense consideró que no se encuentra en condiciones psiquiátricas para enfrentar esa situación.
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Walter Bento pidió más tiempo y su esposa presentó un escrito
En el caso de Walter Bento y su esposa Marta Boiza, la fiscalía ha considerado llamativas sus decenas de viajes al exterior y el considerable incremento patrimonial tanto de ellos como de sus hijos Nahuel, Luciano y Facundo.
Para Puigdéngolas, la información disponible sugiere que los ingresos de la familia, por más que cuatro de sus cinco integrantes tengan salarios del Poder Judicial, no alcanzan para sostener los consumos que detectó la fiscalía.
Y este mismo jueves 30 de junio, Walter Bento -que había sido convocado para prestar declaración indagatoria- pidió tiempo para preparar un escrito que presentará el lunes, aduciendo que su defensa estaba revisando declaraciones de otros imputados.
Marta Boiza, por su parte, presentó su propio texto, en el que desmiente las acusaciones.
La defensa de Bento argumenta que todo se trata de una operación política destinada a correr al juez federal del rol institucional que actualmente desempeña.
El origen
La causa Bento tiene su prehistoria en el secuestro de Diego Aliaga, un excorredor de aduana que fue hallado muerto en septiembre de 2020, en lo que se cree que fue un secuestro seguido de muerte.
Al declarar ante la Justicia, uno de los acusados de aquel caso, Diego Alejandro Barrera, aseguró que Aliaga tenía "contactos en la Justicia Federal" y que había concretado arreglos con Bento.
Fue el inicio de una larga investigación que terminó por involucrar a Bento y a su esposa, a varios abogados y empresarios; más diversas personas acusadas por contrabando o narcotráfico que habrían hecho acuerdos con la organización ilícita para alivianar sus imputaciones a cambio de pagos en dólares.
En un principio los hijos de Bento no estaban señalados, pero poco a poco la pesquisa posó la lupa sobre ellos. Con el correr de los meses, pidieron licencia psiquiátrica, por lo que no están asistiendo a sus trabajos en el Poder Judicial.
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