A poco más de 20 días de la presentación de listas para las próximas elecciones provinciales- trámite que debe cumplimentarse el 20 de abril-, la mayoría de los integrantes del gabinete provincial ve en su horizonte un futuro político incierto.
De los 8 ministros de Alfredo Cornejo sólo uno ya se precandidatea para un cargo. Es Martín Kerchner, quien se anotó para disputar la comuna de Luján.
Del resto del equipo de Gobierno, hay dos funcionarios más con aspiraciones de un puesto electivo. Uno es el subsecretario de Gestión Pública, Ulpiano Suarez, el mejor posicionado para suceder a su tío, Rodolfo Suarez en Ciudad y el otro el Subsecretario de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad, Néstor Majul, quien pretende ser el próximo intendente de Maipú.
Por otra parte, más allá de los ocho intendentes radicales (Guaymallén, Godoy Cruz, Las Heras, Rivadavia, Santa Rosa, La Paz, Tupungato y General Alvear) que buscarán la reelección los demás funcionarios pispean los gestos del precandidato a gobernador para ver si en algún momento les hace una seña de convite.
Muchos de los que integran el "equipo de Cornejo" lo acompañan en la gestión pública desde que era intendente de Godoy Cruz. Tal es el caso del ministro de Economía Martín Kerchner;de la titular de Hacienda Paula Allasino; del ministro de Seguridad, Gianni Venier y del secretario de Ambiente, Humberto Mingorance, por nombrar sólo algunos.
Sin embargo, a la hora del armado de las listas para las próximas elecciones y en el diseño de lo que podría ser el gabinete del posible sucesor Rodolfo Suárez, Cornejo parece no sentir que le adeuda nada a nadie y así lo dejó claro en la última reunión que tuvo el fin de semana con el gabinete ampliado.
En la residencia gubernamental de La Puntilla retumbó una frase que ministros y subsecretarios recordarán por los próximos meses: "Yo no voy a pedir por ninguno de ustedes", les dijo Cornejo en referencia a la independencia que tendrá Rodolfo Suarez para elegir a su propio equipo.
Si bien hay quienes creen que pueden tener chances de inscribir sus nombres en las listas de candidatos a legisladores provinciales, esa negociación está tan en pañales que nadie se atreve ni siquiera a decirlo en voz alta.
