Rus sostuvo en una entrevista con UNO, que a partir del decomiso de los celulares, estos quedan en poder de la Justicia para analizar las listas de números que podrían haberse utilizado para realizar estafas virtuales, un delito muy común en el "call center tumbero".
En la pandemia se permitió el ingreso de más de 18.000 celulares para que los reos estuvieran en contacto con sus familiares.
Le siguió una etapa de retiro voluntario, luego del fallo de la Suprema Corte de Justicia que prohibió su utilización en los penales. Ahora, hay 2.800 celulares que quedan por sacar del poder de los internos.
"La mayoría de lo secuestrado queda a disposición de la Justicia, que es en definitiva la que nos autoriza este procedimiento. Un análisis profundo de las llamadas y de la actividad de estos dispositivos nos permitirá conocer cómo es la incidencia y las conexiones con los hechos de inseguridad", destacó la funcionaria en el anuncio de la incorporación de teléfonos antivandálicos en los penales y scaners como los que hay en los aeropuertos.
Seguridad: Inhibidores de celulares precisos y focalizados en las cárceles
El plan del Ministerio de Seguridad no sólo consiste en retirar y analizar para qué se usaban los celulares que se secuestran en las cárceles de Mendoza, sino también que no vuelvan a penetrar en los establecimientos penitenciarios.
Para tal fin, está en marcha una licitación por 2.000 millones de pesos para la adquisición de inhibidores de celulares. Esta tecnología permitirá que no se bloquee la señal de las líneas que están cercanas a las cárceles, algunas de ellas en el radio céntrico, como es el caso de Boulogne Sur Mer.
"No se va alterar la señal de las líneas que no estén en los penales y tampoco a la de los penitenciarios. Exclusivamente es para aquellos aparatos cuya introducción es ilegal", aclaró la titular de la cartera de seguridad. Hay que destacar que la población penitenciaria ronda en los 6.000 internos.
Para eso, no sólo se contrata la tencología digital sino que habrá un móvil equipado para monitorear y controlar, incluso interferir las llamadas, para que no puedan operar desde las cárceles bandas delictivas.
La apertura de los celulares y la determinación de cuál era la finalidad intramuros también será de gran utilidad para las investigaciones del fuero federal, siempre que sean requeridos por un juez.
La colocación de teléfonos antivandálicos a las cárceles vendrá a suplir la necesidad de que los presos estén en contacto con sus familias, pero deberán seguir un protocolo para utilizarlos. Otra de las características es que no se podrán vandalizar.
Para descomprimir el conflicto que se generó sacar los teléfonos de las cárceles, Rus también señaló que pasaron de un régimen quincenal de visita a uno semanal.
Cornejo apuntó a la mejora del sistema de Seguridad
Esta semana se presentó el programa para la incorporación de inhibidores, teléfonos semipúblicos y otros mecanismos para mejorar el control de los presos y el gobernador Alfredo Cornejo se mostró convendo de que estas acciones en el sistema penitenciario "van a mejorar la seguridad de todos los mendocinos".
"Primero es una incorporación de tecnología que está disponible y que no estaba disponible antes y que nosotros estamos a la vanguardia", subrayó Cornejo.
"Hay dos datos que nos alientan: el primero, que muchos delitos se cometían desde aquí, desde la cárcel, con estafas y cosas de ese tipo.No va a faltar quien diga que lo están llamado, a pesar de este sistema. Pero esto se puede realizar desde cualquier lugar y de una cárcel de otra provincia. Y paralelamente a la mano dura de lo legal, estamos brindando beneficios para que la persona que está privada de la libertad pueda reinsertarse en la sociedad", valoró el gobernador.
Más educación y empresas para el fomento de oficios en las cárceles
De tal manera, Cornejo vinculó la incorporación de tecnología para neutralizar la organización delictiva en las cárceles, a la mayor capacitación y talleres laborales.
"Estamos brindando oportunidades. Si no se produce la resocialización es porque la persona no tiene ninguna vocación de hacerlo. Vamos a seguir muy enfocados en eso", resaltó.
Por último, la ministra de Seguridad añadió que se están disponiendo de mayores plazas para la instalación de empresas para el trabajo y la educación dentro de los penales.
"Para nosotros combatir el ocio es a través de estímulos positivos, a través del trabajo y el estudio. Para el Servicio Penitenciario tiene 2.800 metros cuadrados de aulas y más de 3.000 en depósitos para la realización de talleres laborales", puntualizó.







