Dalmiro Garay fue elegido presidente de la Suprema Corte de Justicia hasta 2023 tras 10 horas de intensas deliberaciones y posturas contrapuestas entre los siete jueces radicales y peronistas del máximo tribunal, como nunca antes había ocurrido durante un recambio de autoridades.

Fue tras una votación unánime: 7 a 0 que incluyó el apoyo del bloque peronista, que durante la jornada se había retirado de la mesa de decisión.

El cónclave, que comenzó a las 11 y culminó pasadas las 21 de este jueves, había quedado rápidamente partido en dos por importantes diferencias en el sector radical y más tarde por disputas entre peronistas y radicales, propias de una Corte altamente politizada.

El magistrado Garay, que se integró al máximo tribunal de justicia en 2018, quedó proclamado durante una reunión plenaria que comenzó en el cuarto piso de los tribunales provinciales y que se desarmó a la siesta cuando los peronistas se retiraron.

Más tarde, tras algunas conversaciones y negociaciones privadas, los tres jueces peronistas retornaron al cónclave pasadas las 19.15 aunque no personalmente sino a través del Zoom.

Del otro lado, los radicales Garay, Llorente, Day y Valerio en el Palacio Judicial.

A las 21.15 la novedad llegó desde la Corte. Garay presidente hasta 2023 por unanimidad, incluso con apoyo del peronismo, gracias a las negociaciones que garantizan un plan de gobierno acorde a las necesidades operativas y políticas.

La tensión

Tres cuestiones tensaron la elección del nuevo presidente de la Corte hasta un límite inesperado: la conformación del bloque Garay-Day-Llorente, la pretensión de José Valerio de postularse pero sin poder concretarlo en reunión abierta y el disconformismo del bloque peronista con el futuro del Poder Judicial.

La reunión preliminar del miércoles presagió que el plenario de este jueves sería cuanto menos de largo aliento.

El elegido

El nuevo titular de la Corte nació en Jachal, San Juan, y es militante de la Unión Civica Radical desde sus épocas en la Franja Morada.

Junto con Pedro Llorente, José Valerio y Teresa Day componen el ala radical del máximo tribunal.

Corte de cintas. El gobernador Suarez, de corbata roja; Cornejo a su izquierda.jpeg
Un momento de la inauguración del Polo Judicial Penal.

Un momento de la inauguración del Polo Judicial Penal.

Fue ministro de Gobierno de Mendoza durante la gestión de Alfredo Cornejo y había sido abogado jefe de Asuntos Legales de laDirección General de Escuelas.

Del cónclave participaron todos los supremos, incluso Omar Palermo, desde Alemania, lo hizo a través de la virtualidad. En los tribunales, sus compañeros Julio Gómez y Mario Adaro.

El resultado también ubica a Garay como presidente de la Sala Tercera Administrativa de la Suprema Corte. Completarán ese tribunal los supremos Day y Adaro, quien ejercerán la titularidad de las Salas I (Comercial y Civil) y II (Penal y Laboral).

La Sala I quedó compuesta por Day, Pedro Llorente y Gómez y la Sala II por Adaro, Valerio y Palermo.

Day y Adaro conducen esas salas por el carácter rotativo bianual de esa función.

Minuto cero

Comienza la primera gestión de Garay al frente del Poder Judicial de Mendoza.

Desde junio de 2020 hasta la fecha había completado el mandato que Jorge Nanclares dejó inconcluso cuando renunció para jubilarse.

Este período, signado por la pandemia de coronavirus, se caracterizó por hechos que favorecieron a Garay al momento de postularse y ser elegido jefe de la Corte: aunque el servicio público se redujo jamás dejó de ser prestado, avanzó el proceso de transformación del fuero Penal y se inauguró el nuevo Polo Judicial Penal, íconos que tuvieron la impronta del penalista José Valerio.

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