El presidente Javier Milei se reunió este martes con el gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, y el resto de los representantes provinciales. El intercambio -comenzó cerca del mediodía- generaba expectativas en el Gobierno, que leyó como "un guiño" la asistencia perfecta. Y al terminar el encuentro fue el ministro del Interior, Guillermo Francos, quien salió a dar un balance junto a los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz; Córdoba, Martín Llaryora; y Catamarca, Raúl Jalil.
Terminó la primera reunión de Milei con gobernadores en un clima de "entendimiento" y presión mutua
Francos no dio demasiadas precisiones: "Se acordó conversar en estos días acerca del tratamiento de las leyes que se van a discutir esta semana. El Presidente les pidió el apoyo para estas normas, que buscan hacer las transformaciones en la economía que él pretende concretar", sintetizó.
Se esperaba que Milei les pidiera a los mandatarios un "banque" legislativo cuando envíe su paquete de medidas "estructurales" al Congreso Nacional, a cambio de retrotraer o morigerar recortes que han dejado sin algunos fondos nacionales a las provincias.
Tal vez por eso Francos comentó: "Ha sido una reunión con un espíritu colaborativo y de gran comprensión mutua. El Presidente se comprometió a volver a tener reuniones de esta clase con cierto método, porque sirve tener en cuenta el panorama general de las provincias, lo cual es muy importante en un régimen federal como el nuestro".
Presentes y ausentes
Si bien algunos anticipaban que el ministro Francos saldría a hablar con referentes de Juntos por el Cambio, optó por un trío de gobernadores más cercanos a distintas expresiones del peronismo.
A su turno, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, declaró que los referentes provinciales "acompañarán lo que tengan que acompañar". "Hoy tuvimos la posibilidad de decir lo que no nos parece bien. Estas dos horas y media reunidos con el Presidente y todo su gabinete fueron un paso importante", dijo.
"Los gobernadores del NOA y el NEA hemos demostrado que se puede transformar de forma conjunta, más allá de las banderías políticas. La única forma de resolver los problemas que tenemos es juntos. Y deseamos que le vaya bien al gobierno nacional porque si le va bien le va bien a todos los argentinos", cerró.
El mandatario Cordobés, Martín Llaryora, consideró que "la de hoy fue una jornada que hacía muchos años que no tenía la Argentina. Hay que sostener los canales de diálogo. Con distintas miradas y con diferencias hay que ver qué nos une, porque la grieta tiene que empezar a ser parte de la historia (...) Que en el exterior vean que el país está dispuesto a dejar las peleas para establecer políticas de Estado".
Llaryora destacó que "todos los gobernadores están llevando adelante acciones para bajar el gasto político" y confirmó que no hay temas completamente cerrados (ni resueltos). "El diálogo está abierto", insistió.
"El mundo nos está mirando. No sólo la política sino también los inversores. Junto con el gobernador de Jujuy estamos esperando grandes inversiones en litio y es por eso, entre otras cosas, que sentimos que tenemos una gran responsabilidad", aseveró más tarde el catamarqueño Jalil.
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Los celulares, prohibidos
Desde las 12:20, los mandatarios provinciales de todos los colores políticos protagonizaban la primera reunión de la era Milei, en la que iban a escuchar los lineamientos del mandatario y también podrían exponer sus pedidos, con un tiempo de cinco minutos por turno.
Ingresaron de a uno al salón, con carpetas celestes para tomar nota y sin celulares, lo que desde el Gobierno calificaron como "una práctica habitual" que se utiliza para entrevistarse con el mandatario.
Asistieron los gobernadores de Buenos Aires, Axel Kicillof; de Catamarca, Raúl Jalil; de Formosa, Gildo Insfrán; de La Pampa, Sergio Ziliotto; de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; de Tucumán, Osvaldo Jaldo; de Tierra del Fuego, Gustavo Melella; de Misiones, Hugo Passalacqua y de la Rioja, Ricardo Quintela.
Dieron el presente también Alberto Weretilneck (Río Negro), Rolando Figueroa (Neuquén), Claudio Poggi (San Luis), Claudio Vidal (Santa Cruz), Marcelo Orrego (San Juan), Gustavo Sáenz (Salta) y Martín Llaryora (Córdoba).
Completaron la delegación los opositores de la Unión Cívica Radical (UCR), encabezados por Alfredo Cornejo (Mendoza) junto a Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Leandro Zdero (Chaco), Gustavo Valdés (Corrientes) y Carlos Sadir (Jujuy), y del PRO, Jorge Macri (CABA), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut).
Antes del encuentro, uno de los mandatarios opositores reveló ante la agencia Noticias Argentinas que asistieron para "escuchar" lo que el mandatario tenga para decir y que exigirán "una compensación a la caída del Impuesto a las Ganancias", por lo que analizaban la posibilidad de percibir un porcentaje del Impuesto al Cheque.
El Presidente asistió acompañado de una delegación compuesta por la vicepresidenta Victoria Villarruel; la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Nicolás Posse; el ministro del Interior, Guillermo Francos, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Con el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y el paquete de leyes en la cocina, el jefe de Estado quiere sumar el apoyo legislativo de todos los bloques para aprobar en el Congreso sus reformas. Hasta que eso no se vea reflejado en los votos legislativos, sin embargo, casi todo serán conjeturas.
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