"El nuevo líder del progresismo latinoamericano". Así, alegremente, lo definieron los diputados españoles del partido Podemos a nuestro presidente no electo Alberto Fernández,
Como usted sabe, Podemos es la versión ibérica del populismo latinoamericano. Es decir los kirchneristas o chavistas de la madre patria. Una excentricidad cuasi folklórica en el Primer Mundo.
Entre las actividades de su gira española, Alberto F. disertó en una de las salas del Congreso de los Diputados. El lugar fue copada por militantes de Podemos que cantaban a viva voz el "Vamos a volver" popularizado por La Cámpora, al tiempo que ensordecían al argentino gritándole "Presidente, Presidente".
Tratando de parecer modesto, el ganador de las PASO trató de aplacar al auditorio: "Díganme Alberto porque si no me van a querer denunciar por usurpación de título".
Símbolo mío
El peronismo está plagado de simbologías que cada tanto se reiteran adaptadas, eso sí, a las nuevas cronologías políticas.
¿Este viaje de Alberto no es acaso un remedo -modestísimo eso sí- de aquel mítico periplo de Eva Perón por la España franquista. Hablamos de ese recordado tour que tuvo tanta resonancia al instalar internacionalmente la figura de la esposa del líder?
¿No podría elucubrarse que ahora es Alberto, o sea "la pareja" política de la líder titular Cristina Kirchner, el que, buscándolo o no, vuelve a internarse en ese "relato" iniciático del peronismo usando a España como plataforma?
PASO, no existís
Casi al mismo tiempo que ese suceso se desarrollaba en España, aquí en la Argentina, y como envalentonado por la paz cambiaria de esta primera semana de setiembre. el todavía presidente legal, Mauricio Macri, lanzaba en Córdoba, territorio amigo, una frase entre confusa e ingenua.
"La elección no existió", aseguró Macri tratando de ignorar el mazazo recibido en las las PASO. "Ahora vamos con toda energía a la elección general para llegar al balotaje", completó en Córdoba, uno de los dos lugares, junto con la ciudad de Buenos Aires, donde no perdió ante Fernández.
¿Es nesario? solía preguntar (así, tragándose la sílaba "ce") el esperpéntico doble presidente Carlos Menem cuando algo no le gustaba.
Ser y parecer
Estos dos ramalazos de la realidad, la de Espáña y la de la Argentina, hablan de cosas que parecen ser, pero que todavía no son. Hablan de deseos. Ni Alberto Fernández es presidente electo. Ni las PASO no existieron.
Uno de ellos perderá y será, como dice la ininputable Mirtha Legrand, "unfracasado". El otro logrará satisfacción y plenitud, pero con fecha de vencimiento.
Si "el éxito y el fracaso son -como decía Rudyard Kipling- dos impostores a los que hay que tratar siempre con la misma indiferencia", mucho más lo son en la política argentina donde todo es tan provisional y evanescente que amenaza cualquier codicia, afán, ansia o ambición.
