La mecha la encendió el juez penalista Eduardo Martearena hace poco más de un año, cuando, al cierre de un juicio por jurado por el asesinato de un cuidacoches, dijo que la pena de prisión perpetua no sirve para resocializar a ningún condenado a la cárcel y que por lo tanto es violatoria de la Constitución nacional. Inconstitucional.

Una semana más tarde llevó a la práctica ese concepto cuando impuso la pena de 25 años de prisión para los tres hombres que habían sido declarado culpables por el jurado popular.

Te puede interesar: Coronavirus en Mendoza: más de 20 jóvenes detenidos en una juntada clandestina en Maipú

Ese 15 de agosto de 2019 Martearena no solo no aplicó la pena de prisión perpetua prevista por el Código Penal para este tipo de delitos sino que marcó un hito ya que, con su postura, llevó a la Suprema Corte de Justicia una discusión que siempre estuvo vigente en la Justicia de Mendoza.

¿Cuál es el valor de la prisión perpetua? ¿El tiempo que la persona lleva encerrada? ¿O las chances de recuperarse durante el encierro?

Y más aun: el juez determinó que por primera vez un juicio por jurado popular realizado en Mendoza no condenara a los culpables a perpetua como sí había ocurrido con los demás procesos, desde que comenzó a aplicarse esta nueva modalidad.

El nuevo plenario

Dalmiro Garay, presidente de la Corte, aspira a que la discusión sea zanjada por el máximo tribunal de justicia.

 Embed      

Pero no solo por los tres miembros de la Sala Segunda, que atiende los asuntos penales, sino por los siete integrantes de la Corte. En un fallo plenario, donde voten todos, como en otros casos de alto interés público: la ley minera 7.722 y el ítem Aula.

De hecho, el propio Garay tendrá a cargo el fallo de preopinión.

El asunto llegó a la Corte luego de que el fiscal jefe de Homicidios, Fernando Guzzo, fue contra la decisión de Martearena de no aplicar la pena de prisión perpetua para los asesinos del cuidador de coches Juan Lucero (27).

En breve comenzará a circular el expediente por los pasillos de los supremos Garay, Omar Palermo, José Valerio, Teresa Day, Pedro Llorente, Mario Adaro y Julio Gómez.

A primera vista asoma una disputa jurídico-política intensa, con dos referentes claramente enfrentados porque alzan dos banderas contrapuestas: Valerio y Palermo.

El primero, del lado de los que consideran que se impone la prisión perpetua para los casos de asesinato. Históricamente lo hizo durante sus años de juez de Cámara y en los últimos años lo reafirmó cuando participó de la instauración de los juicios por jurado en Mendoza.

Y Palermo, del otro lado. Entre quienes consideran que la perpetua y el encierro van contra la recuperación de los delincuentes.

El caso detonante

Juan Lucero fue asesinado el 10 de julio de 2017. Lo quemaron cuando estaba vivo. Su cuerpo fue hallado en una valija en un descampado.

El 8 de agosto de 2019 el jurado popular declaró culpables del crimen a los hermanos Abel (39) y Rafael (41) Yañez y a Mariano Gutiérrez (24). Horas después, el juez Martearena dijo que la prisión perpetua prevista por el Código Penal es violatoria de la Constitución.

Una semana después condenó a los culpables a 25 años de cárcel por el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas.

Convencido de que a los culpables les cabe la pena de prisión perpetua, el fiscal Guzzo apeló en la Suprema Corte.

El planteo será tratado en plenario.

Los condenados siguen presos mientras esperan una sentencia firme.