Perfil de un supremo

Pedro Llorente, el sanrafaelino que cumplió 35 años en la Suprema Corte de Justicia

Tras su paso por el Senado, Pedro Llorente llegó a la cúpula de la Justicia de la mano de Felipe Llaver. Hoy es el supremo más antiguo del máximo tribunal y aun resiste la jubilación, a pesar de la intimación de ANSES

Pedro Llorente cumplió 35 años en la Suprema Corte de Justicia desde que fue convocado por Felipe Llaver a fines de los ´80.

A los 80 años, el sanrafaelino es uno de los más antiguos del Poder Judicial de Mendoza y el último sobreviviente de aquel tribunal armado a nuevo por el gobernador radical tras el advenimiento de la democracia con Aída Kemelmajer, Fernando Romano y Herman Salvini, entre otros.

Hoy, Llorente integra la Sala I de la Corte, donde se atienden las causas Civiles y Comerciales y de Familia, junto con Teresa Day y Julio Gómez.

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Pedro Llorente (abajo, con el barbijo en la mano) y el resto de los supremos de hoy.

Pedro Llorente (abajo, con el barbijo en la mano) y el resto de los supremos de hoy.

Cuando Pedro Llorente resistió contra ANSES

Durante una década presidió la Corte y debió sortear fuertes cuestionamientos y conflictos con el Poder Ejecutivo, especialmente durante la gobernación de Roberto Iglesias por los sueldos de los jueces.

También durante la gestión de Alfredo Cornejo supo manejar la situación.

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Llorente y Cornejo.

Llorente y Cornejo.

Hace casi un año la ANSES lo intimó a jubilarse bajo el argumento de que perdería todos los trámites iniciados para acceder al haber previsional por retiro y que a futuro cobraría mucho menos, pero el supremo decidió quedarse.

"Estoy pleno para seguir en funciones. Física e intelectualmente", repite desde que hace 2 años renunció Jorge Nanclares y lo dejó en su condición de solitario.

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Nanclares renunció a la Corte en 2020.

Nanclares renunció a la Corte en 2020.

La presencia de Pedro Llorente garantiza la mayoría radical

La continuidad de Llorente tiene un efecto político clave dentro del máximo tribunal ya que garantiza la mayoría 4 a 3 del radicalismo sobre el peronismo en una Corte altamente politizada durante la última década por el recambio.

En sintonía con ese nuevo perfil, Llorente ha tenido más exposición pública que en casi toda su carrera.

Se lo ha visto en el Polo Judicial, en actos de juramento de nuevos magistrados y hasta en las entregas de diplomas a nuevas autoridades legislativas elegidas en comicios supervisados por la Corte.

Su despacho está en el ala norte del cuarto piso de los tribunales provinciales y con el paso del tiempo su escritorio se fue poblando de fotos de sus nietos.

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Pedro Llorente en sus dominios.

Pedro Llorente en sus dominios.

Otra forma de medir la carrera de Llorente a través de los años es contar que Rodolfo Suarez es el décimo gobernador que Llorente ha visto asumir desde que integra la Corte. Atrás quedaron Llaver, la naranja peronista de Bordón, Gabrielli y Lafalla, el retorno de la UCR con Iglesias y Cobos, y el regreso del PJ con el malargüino Jaque. Cornejo y Suarez, tan radicales como él, completan la lista.

Pedro Llorente, el supremo equilibrista en el poder

Hace un año superó un cuadro de Covid que requirió internación por unos días en el hospital Schestakow de su ciudad natal. "A este virus hay que enfrentarlo con energía", sentenció.

Uno de los hitos de su gestión es haber conseguido para el Poder Judicial el edificio de San Martín 322 de Ciudad que perteneció a la desaparecida EMSE. Otro, haber impulsado el crecimiento de la Justicia en San Rafael.

Pero su principal virtud fue mantener el equilibrio institucional en épocas de tironeos desde el Ejecutivo. Por su dote de conciliador, propia del ejercicio de la política. Con el sello radical, en su caso.