Omar Bruno De Marchi (57) es uno de los principales competidores por la gobernación de Mendoza, puja que terminará de definirse en las elecciones del próximo 24 de septiembre. De sonrisa frecuente, entrador, el candidato de La Unión Mendocina (LAUM) también tiene una vida personal; y mostró parte de ella durante una entrevista en Radio Nihuil.
Omar De Marchi en primera persona: por qué duerme pocas horas y cuál fue su primer caso como abogado
El referente participó esta semana del programa "Mediodía", donde acaba de inaugurarse un espacio llamado En primera persona, en el que los conductores, Carina Scandura y Carlos Hernández, dialogarán con todos los candidatos al sillón de San Martín para escuchar cómo es su "lado B".
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El De Marchi de la niñez y la juventud
Nacido en Luján de Cuyo el 28 de mayo de 1966, De Marchi es diputado nacional, exintendente, exconcejal y abogado. Católico, está casado desde hace 29 años con Fernanda Manitta y tiene dos hijos, Gaspar y Constanza.
Comenzó su itinerario como dirigente en el Partido Demócrata, para luego integrarse al PRO y más tarde -no sin discusiones- irse y fundar su propio frente, LAUM.
El entrevistado enumeró en tono de broma sus apellidos para certificar el vínculo con la inmigración italiana. "Yo soy De Marchi Steffanato Fantagucci Dottori. Todos del norte de Italia. Donde están los que trabajan, según dicen algunos italianos", comentó.
"Mi familia era típica de la clase trabajadora del sector medio, sin militancia política -recordó De Marchi-. Mi viejo históricamente tuvo una sodería y fue una persona muy conocida en Luján, siempre como emprendedor privado. Vendió refrescos, después tuvo la distribución de vinos en una cooperativa de Luján. Siempre en el comercio y la pequeña industria. Quiero decir que mi origen es muy lujanino".
La infancia fue, de acuerdo a su relato, hiperquinético. "De niño yo era muy metido, muy inquieto. Tanto es así que hasta participé de algunas reuniones de la izquierda cuando tenía 15 o 16 años, todavía bajo el proceso militar. En mi secundaria hice política. Pero después encontré contención real en el Partido Demócrata, al que me afilié en el '85", recapituló.
Estudió en la Universidad Nacional de Córdoba. "En realidad -matizó De Marchi- empecé en la Universidad de Mendoza, donde hice primero y segundo año. Lo que pasa es que la política me abstraía y eso me hacía correr el riesgo de demorarme. Ya en Córdoba, logré focalizarme y me recibí muy rápido".
Fue un abogado muy joven. "Siempre mantuve mi actividad privada. Me recibí pronto y mi esposa Fernanda también. Tenemos un estudio jurídico hace muchos años, que trabaja bien porque es mi señora la que lo lleva adelante. Cuando me meto yo empezamos a perder plata", chanceó De Marchi.
¿Su primer caso? Defender a una mujer que había sido acusada de matar y descuartizar a su esposo. "Fue un hecho en el sur de Luján. Yo tenía 23 o 24 años y tomamos la causa junto a otros dos abogados. Habían acusado a esta persona -la señora- de cometer homicidio contra su cónyuge, pero era una circunstancia muy extraña y logramos su absolución. Así arranqué".
"Luego hice bastante derecho laboral y mucho comercial. Y ahora también hacemos mucho derecho de familia", amplió el candidato.
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Los amigos que se distanciaron y el sobrino que también es político
A medida que avanzan las entrevistas a los candidatos hay un elemento que se repite: la dificultad para mantener un balance entre la vida pública y la privada. A veces, esas dos dimensiones tensionan entre sí, o se entremezclan, o se intersecan. "Y a veces hay reclamos, sí, pero también es cierto que a uno lo conocieron haciendo esto", aportó el dirigente.
En casos así, la política gravita sobre casi todo. En efecto, el hijo de la hermana de De Marchi -es decir el sobrino de Omar- es nada menos que Sebastián Bragagnolo, actual intendente de Luján de Cuyo. Con él han compartido ya un largo camino.
De Marchi también transitó varias leguas junto a Omar Parisi, otro lujanino que viene del PD (aunque en 2011 se pasó al peronismo). La hija más chica de Parisi, de hecho, es ahijada de la esposa de De Marchi.
"Con Parisi tuvimos una relación muy cercana y después nos fuimos alejando. La relación se rompió porque los humanos cometemos errores y probablemente yo también cometí algunos. Mezclamos quizá cuestiones personales con cuestiones políticas. Y a esta altura del partido, uno se da cuenta de que si volviera a vivir esas cosas quizá las encararía de otra manera", admitió.
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Las horas de sueño y el deseo de ser gobernador
"Yo quiero ser gobernador, lo que no significa que uno trabaje para una campaña electoral. Yo trabajo para conducir la provincia y creo estar preparado para ese desafío en momentos de enorme dificultad", retomó el candidato de LAUM en otro momento de la charla.
No ahorró críticas al oficialismo provincial. Y cuando le preguntaron si se sentía incómodo en la época en la que militaba en las filas de Cambia Mendoza -es decir, hasta fines de 2022-, él retrucó: "Cómodos no estuvimos nunca".
Y continuó: "Nosotros dimos una interna en el 2019 puertas adentro. Notábamos es que no había una mesa de diálogo. Si bien las decisiones las toma el gobernador, lo que nosotros notábamos es que era sólo el radicalismo el que decidía. Nunca hubo ni siquiera una reunión de la mesa de Cambia Mendoza. Pero ojo, yo no me quejo. Hemos sido socios electorales, pero hace ya 4 años empezamos a plantear diferencias".
Según su perspectiva, hubo una instancia que precipitó la decisión de irse del oficialismo: las modificaciones propuestas para la Suprema Corte de Justicia de la provincia. "Ese avance sobre el Poder Judicial, el deseo de alterar la manera en que fallaba la Corte, fue la gota que colmó el vaso", destacó.
Hoy la vida de De Marchi está marcada por la intensidad de la campaña, que va en ascenso a medida que se acercan las horas cruciales.
"Y duermo muy poco porque disfruto de lo que hago. Soy un gestor por naturaleza", se definió el candidato. "Me despierto muy temprano con una sonrisa, con ganas de meterle y cambiar. Por eso ojalá los mendocinos nos elijan. Yo les garantizo que en poco tiempo vamos a ser una provincia admirada".
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